El vuelo marcará el final de un programa destinado a mejorar los reactores atmosféricos
La Nasa prueba una nave capaz de rodear el mundo en cuatro horas
El prototipo tenía previsto volar durante diez segundos a 11.500 kilómetros por hora
La atención de los científicos de me-dio mundo estaba anoche centrada en la evolución de un pequeño ingenio de poco más de tres metros y medio de longitud: el X-43, una mezcla de avión y nave espacial dispuesta a hacerse un hueco en la historia al volar a 11.560 kilómetros por hora. A esa velocidad, el X-43 podría dar la vuelta al mundo en menos de cuatro horas, aunque en realidad estaba previsto que mantuvie-ra ese ritmo de récord durante poco más de diez segundos, el tiempo de vida de su revolucionario reactor. Pendientes de la climatología para lanzar el extraordinario invento, cénit de una investigación de casi 20 años por parte de la Nasa, los técnicos de la agencia espacial estadounidense confiaban ayer que el último vuelo de este largo proyecto se convirtiera en un éxito que sumar a la irregular trayectoria de sus últimas misiones en las que han sido capaces de poner a pasear a dos robots sobre la superficie de Marte, pero también de estrellar en el desierto por un fallo estúpido una nave carísima cargada de polvo estelar. En cualquier caso, el X-43 ya mostró su capacidad el pasado mes de marzo al alcanzar los 7.700 kilómetros por hora en una maniobra muy parecida a la que estaba prevista para anoche. Nadie, desde luego, quería acordarse de la pérdida del primer prototipo, en 2001. El vuelo, sea cual fuere el resultado, no tendrá continuidad. Sólo servirá para probar la validez del Scramjet, el novedoso reactor responsable del récord. La trayectoria del programa se acabó ayer, finiquitada por la nueva es-trategia de la Nasa, que centrará sus esfuerzos durante los próximos años en el sueño de regresar a la Luna y a Marte. Es probable, sin embargo, que el nuevo reactor tenga algo que decir en los futuros programas de la Nasa y, tal vez, dentro de unos cuantos años, los vuelos comerciales superen la velo-cidad del sonido en 10 veces, como el X-43, dinamitando todas las distancias en el planeta Tierra.