| Crónica | El calvario de la anorexia |
El drama secreto de los Chirac
La primera dama francesa patrocina un centro especializado en anorexia fruto del combate contra la enfermedad que padece su hija mayor desde hace treinta años

Chirac escucha a un periodista durante una de sus visitas a España
Jacques y Bernadette Chirac viven un drama familiar. Desde hace 30 años Laurence, su hija mayor, padece una forma aguda de anorexia mental. Hospitalizaciones en diferentes servicios, internamientos sucesivos, tentativas de suicidio, trastornos mentales, depresiones... El calvario siempre ha permanecido en secreto al amparo del extremo celo de la prensa gala por la intimidad. Hasta que la primera dama de Francia rompió el silencio este domingo en una comparecencia televisiva. En horario de máxima audiencia, Bernadette Chirac aceptó hablar por primera vez en público de la enfermedad de su primogénita. «Tenía 15 años y comenzó con una meningitis. Fue muy brutal», recordó. La imagen de Laurence desapareció del álbum oficial, en el que su hermana pequeña Claude ocupa un papel destacado como asesora de comunicación de su padre en el palacio del Elíseo. Los sentimientos «Ante este tipo de trastorno, te apetece esconderte. La gente te mira mal, no siempre con generosidad. Todos los padres de anoréxicos pueden testimoniarlo. Hay una especie de incomprensión y de angustia por esta enfermedad», explicó. En abril de 1990, Laurence burló la vigilancia de una enfermera particular y se arrojó al vacío por la ventana de su apartamento desde un cuarto piso. Sobrevivió con fracturas de cráneo y cadera. Los Chirac buscaron centros especializados en Francia, Europa y Estados Unidos. «No había más que estructuras cerradas, en las que el adolescente no tiene ningún contacto con su familia o amigos. Nosotros mismos podíamos telefonear para tener noticias pero no podíamos hablar con nuestra hija», relató. En contra de las apariencias, «la notoriedad estorba en la enfermedad», observó la esposa del presidente francés, quien reconoció que «una madre que ha fracasado con un hijo y no ha conseguido darle buena salud siempre se siente culpable». «Y un padre también, sea cual sea su identidad», apostilló. La lección de la dolorosa experiencia se ha traducido en la inauguración ayer de la Casa del Adolescente, un anexo del hospital Cochin de París. Presidido por la primera dama, es un centro semiabierto en el que los pacientes pueden contar con la presencia de sus padres. «La escucha de la familia es muy importante», insistió su promotora con conocimiento de causa. Los síntomas Las principales características de la anorexia nerviosa son el rechazo a mantener un peso corporal mínimo, un miedo intenso a ganar peso y una alteración significativa de la percepción del cuerpo. Las mujeres afectadas por este trastorno sufren, además, amenorrea (falta de regla) aunque hayan pasado la menarquía (primera regla). La pérdida de peso se consigue mediante una disminución de la ingesta total de alimentos. Aunque los anoréxicos empiezan por excluir de su dieta todos los alimentos con alto contenido calórico, la mayoría acaba con una dieta muy restringida, limitada a unos pocos alimentos.