Liberada en Italia una española secuestrada, violada y obligada a prostituirse
El teléfono se convirtió en la única vía de salvación de Mercedes, una abulense de 30 años que permanecía secuestrada en Venecia por unos individuos que, tras violarla reiteradamente, la obligaron a prostituirse. La pesadilla de la joven comenzó en octubre en Benidorm, donde unos extranjeros le prometieron introducirla en el mundo de la moda. Con esa ilusión en la maleta, María de las Mercedes F. S. viajó a la ciudad griega de Patras, donde fue recibida por Ivanciu Ioescu, un rumano de 35 años que, según ella creía, era el encargado de convertirla en top model . Sin embargo, resultó ser el líder de una red de delincuentes, que tras conducirla a un hostal, la forzó a toda una serie de vejaciones, entre ellas violaciones individuales y en grupo. Mercedes fue entonces obligada a ejercer la prostitución, primero en Grecia y más tarde en Italia. Dos meses. Dos llamadas En los primeros días de su drama, la víctima logró dar cuenta de su situación, tras llamar por teléfono a su novio. Antes de que la Interpol la localizara, el novio de Mercedes recibió una segunda llamada en la que le comunicaba que se encontraba en un barco con destino a Italia. En el trayecto sus cuatro secuestradores volvieron a violarla reiteradamente. A las ocho de la mañana del día 5 de diciembre el barco llegó a Venecia. Fue entonces cuando la Brigada de la Policía Judicial de Venecia, alertada por la Interpol, logró detener a los autores del secuestro, violación y presuntos proxenetas. Mercedes se está recuperando en un hospital veneciano. España pide la extradición de la red.