EE.UU. mantiene diferencias con la UE sobre el cambio climático

Bailan tango con botas de goma en protesta por las emisiones
Cuando faltaban sólo unas horas para el cierre de la décima Convención sobre Cambio Climático que se desarrolla en Buenos Aires, el diálogo entre los dos grandes grupos seguía estancado. Las diferencias entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos parecían casi insalvables. Las negociaciones están trabadas porque no se logra un acuerdo sobre las medidas que hay que tomar para reducir las emisiones de los gases que provocan el efecto invernadero. A pesar de los esfuerzos del grupo de trabajo formado por delegados de veinte países, que desde el jueves busca superar las diferencias que separan a estadounidenses y europeos, algunas posturas resultan duras y poco flexibles. Los representantes de la UE consideran fundamental la reducción de las emisiones de gas carbónico y otros gases dentro de los plazos previstos en el Protocolo de Kioto, pero exigen que para ello deben participar del esfuerzo EE.UU. y países con economías emergentes como China, India y Brasil. Los enviados de Bush no quieren comprometerse a nada y se escudan en que su país no se adhirió al Protocolo del 2001 que impone a los países industrializados la reducción de gases hasta 2012. Esta puja entre los dos bloques condiciona la posición de los países en desarrollo que no quieren que su crecimiento económico se vea perjudicado.