Un moderno Arca de Noé conservará la dotación genética de miles de especies
Una de las formas pioneras de conservar las especies en peligro de extinción es preservar su ácido desoxirribonucleico (ADN). En el ADN se encuentran los genes, que determinan la formación de cada individuo, contiene los elementos fundamentales de cada especie y puede informar a los científicos sobre sus características físicas, químicas y biológicas y, si disponen de muestras suficientes, también de su evolución. Un proyecto británico conocido como Frozen Ark va a ser el primer banco mundial de para salvar a los animales en peligro de extinción. El banco será la primera referencia mundial para la investigación y conservación de las especies. Dentro de 30 años habrán desaparecido unas 1.130 especies de mamíferos (el 24 % de las existentes) y 1.183 de aves (el 12 %). La pérdida de ese material genético privaría a los científicos de datos muy valiosos para su investigación. El proyecto Frozen Ark, patrocinado por el Museo de Historia Natural de Londres, la Zoological Society y el Instituto de Genética de la universidad de Nottingham, va a recoger muestras de todas esas especies, ya se encuentren libres en la naturaleza, en los zoológicos o en programas de repoblación, y las va a guardar congeladas a 80ºC bajo cero (de ahí el nombre del proyecto «Arca congelada»). En principio se va a recoger el ADN de las especies en mayor peligro de extinción como el caballito de mar, el órice árabe, la paloma socorro y los caracoles de la especie Partula. El profesor Phil Rainbow, conservador de zoología del Museo de Historia Natural, ha dicho: «Además de las catástrofes naturales, la actual velocidad de desaparición de animales es la mayor de la historia y ha puesto a algunas especies en auténtico peligro de extinción. Pero los avances en biología molecular son tan rápidos que no nos imaginamos siquiera las cosas extraordinarias que podríamos ver en el futuro inmediato. Para los futuros biólogos, ecologistas y para las especies que van a proteger, esta red mundial tiene un valor inconmensurable». Las muestras de tejidos van a ser un recurso vital para entender la diversidad y evolución de muchos animales y para su conservación futura.