La mitad de los docentes cree que la familia se desentiende de la educación de los hijos
Los profesores responsabilizan a los padres de los conflictos en las aulas
Los estudiantes piden en un 84,7% la aplicación de castigos a los más problemáticos
Varios alumnos de educación Secundaria asisten a clase en el instituto Pontepedriña
Los profesores no aprecian un respaldo suficiente de los padres en la dura tarea de educar a sus hijos. Más aún, ven en la permisividad familiar el caldo de cultivo para ciertas actitudes conflictivas de los chavales en las aulas. Es una de las conclusiones a las que llega un estudio sobre la convivencia en los centros educativos españoles que emite, pese a ello, una valoración positiva en general de las partes implicadas, alumnos, padres y profesorado. Según la encuesta, realizada por el Centro de Innovación Educativa y el Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo, los profesores reprochan una cierta dejación de responsabilidad de los padres en el proceso educativo de sus hijos. Los padres, a examen El 47,7 por ciento de los docentes de Secundaria cree que los padres «se desentienden», y sólo el 16,3 por ciento considera que prestan la suficiente atención. Frente a ellos, el 79,6 por ciento de las familias consultadas niega la mayor y opina, por contra, que hacen un seguimiento adecuado. El estudio examina el clima que se vive en el ambiente escolar de Primaria y Secundaria, y en las percepciones que unos y otros tienen de la aportación propia y ajena a la buena marcha del proceso educativo. De las opiniones de casi 1.300 profesores de la enseñanza pública y concertada, 11.000 alumnos y más de 7.000 familias, los autores del trabajo deducen, además del divorcio entre padres y enseñantes, visiones diferentes sobre la realidad educativa en función del enfoque particular de cada unos de los tres colectivos consultados. Hay, no obstante, un punto de coincidencia. Unos y otros consideran buena la convivencia y el clima en los centros educativos, lo que permite un adecuado desarrollo de la actividad docente. A partir de ahí empiezan los matices. Los alumnos, los más críticos Los alumnos de Secundaria son más críticos que sus profesores y éstos más que los padres. Para el 85,6 por ciento de los maestros, las relaciones profesor-alumno son buenas, opinión compartida por el 56,3 por ciento de los escolares. El 34 por ciento de éstos cree que se tiene en cuenta su criterio para resolver los problemas del centro, frente al 55,5 por ciento de los docentes. El 74,3 por ciento de los maestros considera que en el centro existe orden, mientras que los alumnos son algo menos optimistas, con un 63,5 por ciento. Sobre la disciplina en las aulas los padres tienen una percepción más positiva, con un 78,5 por ciento, frente 64,2 por ciento de los profesores. Son los propios menores los que muestran una percepción más baja con sólo el 52 por ciento. Todos ellos consideran minoritarios los incidentes provocados por conductas conflictivas del alumnado, aunque perturben la buena marcha del intercambio educativo y la convivencia. El insulto y el aislamiento social son los conflictos más frecuentes entre los escolares, según su propia opinión. Mientras, la falta de respeto hacia los docentes y el comportamiento alborotador es lo que más destacan los profesores. Las agresiones de alumnos son raras, aunque generan una gran alarma social.