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AUPARSE al callejero les sabrá seguramente a logro histórico y a conquista de cuartel de invierno, aunque hay todavía mucho invierno en los nombres de nuestras calles, bastantes zonas de abesedo.biseu.biceo, sombra helada y glaciaciones mentales. El colectivo gay aplaude la decisión del ayuntamiento leonés de dedicar una calle al día «28 de junio», fecha habilitada para quien quiera celebrar el orgullo de haber optado sexualmente por donde le tronó a su libertad o a sus gozos. Pues qué bien. Pues estupendo. Pues objetemos. No me gusta la expresión; no parece buena palabra orgullo, implica vanagloria (mérito vano), un ufanarse ostentado, y lo siente hasta el criminal en su fechoría, el fascista en su aniquilación del otro o el que perpetra la machada del «la maté porque era mía». Estamos orgullosos y lo volveríamos a hacer, declaran aún esposados a la puerta de comisaría. Sobra muchísimo orgullo en nuestro callejero, nombres orgullosos, orgullos de clase y de armas, orgullos reales y nobiliarios que no valen ni medio pijo. ¿Estaremos en una guerra de orgullos?... Dignidad sería palabra mejor traída, aunque quizás se teme su significado y a lo que compromete. En cuanto a lo de gay, me la refanfinfla inglesamente, qué le voy a hacer, es palabro breve, incomprensible e intraducible (¿diremos gayo?; no parece al caso). Yo no me siento orgulloso de ser hombre, lo siento, y lamento mi escasa conciencia de sexo porque eso implicaría que me alegro con ostentación de no ser mujer; y no es el caso, ni la mejor elección, seguramente. Quien hace bandera de su sexo ya está trazando fronteras en la condición humana y consagrando las diferencias que supuestamente combate (¿o realza?). En esa senda no me encontraréis. ¿Proclamamos un Día Internacional del Orgullo Masculino y se solicita su aupamiento también al callejero? Vaya estupidez. Atiéndase también entonces al orgullo femenino y, no te digo, al feminista. Queridos gais y lesbys, en vuestro gozo lleváis la penitencia. Compartiréis honor de callejero con una tropa larga de nombres impresentables que os injuriaron, persiguieron y negaron. ¿Estáis a gusto ahí con ellos? Para este viaje no necesitábais alforjas. ¿Qué creéis que buscan dándoos una calle: tributaros respeto o camelaros el voto? Repetir la historia no es superarla.

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