la Bañeza fue una de las localidades leonesas en las que mejor pudo verse el eclipse.
Una joven observa desde La Bañeza como la luna alcalza al sol, a través de unas gafas de soldador.
La ciudad de Segovia fue una de las capitales castellanos y leonesas en la que han podido disfrutar de la plenitud del eclipse solar que ha congregado a unas mil personas a los pies del Acueducto.
Una profesora junto con sus alumnas contemplan, desde el parque de Etxeberria en Bilbao, el ecipse.
Más de 16.000 personas asistieron al Planetario de Madrid donde se repartieron gafas y se instaló una pantalla gigante en la que podía verse la imagen captada por su telescopio.
Una niña observa junto a su madre este espectáculo, ambas con gafas protectoras.
Imagen, tomada en el Observatorio de la Universidad Complutense de Madrid.
El presiente del BBVA, Francisco González, observa desde el helipuerto de la sede de la entidad en Madrid, uno de los edificios más altos de la ciudad.
El gran interés mostrado por muchos ciudadanos ha hecho que en farmacias y ópticas se agotasen las existencias de «gafas de eclipse».
Alumnos de la Universidad de Alicante han podido observar el eclipse anular de sol gracias a las 2.000 que se han repartido por todo el campus.
Muchos estudiantes diseñaron sus propios artilugios para este momento.
Numerosos curiosos y aficionados, como este perro, se dieron cita en los alrededores de la Casa de las Ciencias de A Coruña.
En Portugal, concretamente el Rio de Onor, también pudo apreciarse el fenómeno.
El eclipse se pudo apreciar también desde varios puntos del continente africano.
Vista del sol desde el oeste de Londres. El fenómeno fue visible desde una gran parte de Europa y el Norte de Africa.