El Papa envía su bendición particular al príncipe y su familia, que ayer apareció públicamente de luto riguroso
Rainiero de Mónaco se muere
El último parte médico califica su estado de «extremadamente reservado»
El príncipe Rainiero se debatía anoche entre la vida y la muerte, porque su pronóstico vital era «extremadamente reservado», según el último comunicado enviado por su gabinete, que destacaba que sus funciones cardiaca, pulmonar y real se degradan progresivamente, pese a los cuidados más apropiados y al control de la infección broncopulmonar. El estado de salud de Rainiero III se agrava, precisa el nuevo parte médico. El pasado viernes su pronóstico era calificado de «reservado» por los tres médicos que atienden al soberano de 81 años, que acumula numerosos antecedentes médicos. El príncipe fue hospitalizado el pasado 7 de marzo por una infección de pecho, y el pasado martes fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos del Centro Carido-Torácico de Montecarlo. Poco antes de la emisión del último informe médico, el más alarmante desde su ingreso en cuidados intensivos, Juan Pablo II dirigió una «bendición particular» al príncipe y a sus familiares a través del Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Angelo Sodano. Después de que en la mañana del sábado un portavoz del Palacio de Mónaco anunciara que no se emitirían nuevos comunicados «mientras no haya cambios» en la salud del monarca decano de los soberanos europeos -lleva más de 55 años en el poder-, el último parte ha desatado numerosos rumores sobre la salud de Rainiero, cuyo agravamiento es el comentario de sus súbditos y de los numerosos turistas que pasan el fin de semana de Pascua en el Principado. El príncipe heredero Alberto, su hermana Carolina y el esposo de ésta, el príncipe Ernst-Augst de Hanover siguieron la procesión del Vía Crucis el Viernes Santo desde uno de los balcones del Palacio. Vestidos de oscuros, los tres miembros de la familia Grimaldi dieron una imagen de normalidad, serenidad y entereza. Los príncipes Alberto, Carolina y Estefanía y los hijos mayores de la segunda se van turnando en la clínica. El último parte médico dio fuerza a las conjeturas de que en manos de sus familiares está el momento de anunciar su muerte, condicionado por los preparativos de luto.