Gente de aquí y de allá | Luto en la Iglesia
En el dolor
El mundo entero llora la muerte del hombre que afrontó con serenidad el final de una vida marcada por el motor inagotable de la fe

Cierra la puerta de Bronce de San Pedro, señal de la muerte del Papa
Cien mil personas en la Plaza de San Pedro, millones en todos los rincones del planeta, lloran la desaparición del hombre que durante un convulso cuarto de siglo paseó la cruz y el mensaje de Cristo por lugares y gentes entre los que su fe en las personas trascendió las fronteras del catolicismo. Se apagó la estela del hombre que abrazó a otros hombres, del anciano que inspiró a los jóvenes, del líder que dialogó con dirigentes de toda condición. Del padre que vivió el compromiso hasta el final, del pulso firme al que no consiguió doblegar el temblor de la enfermedad. Dejó su mensaje a un mundo huérfano: «No tengáis miedo».