Los fieles congregados en la plaza de San Pedro no han podido evitar las lágrimas.
Las miles de personas que permanecían desde hacía horas ante la Basílica de San Pedro han sobrellevado la tristeza por la muerte del Papa con cánticos de recuerdo.
La vida de Juan Pablo II se ha apagado tras más de 48 horas de agonía.
El orbe católico está de luto por la pérdida del hombre que ha regido los destinos de la Iglesia durante casi 27 años.
Las campanas de las iglesias de todo el mundo han tañido llamando a duelo.
En su tierra natal, en Polonia, han sentido especialmente la muerte del Papa. Niños de Wadowice lloran tras conocer la noticia.
Fuertemente ligado a Polonia, Karol Wojtyla no se olvidó de ella tras ser elegido sucesor de San Pedro y desde el Vaticano siguió muy de cerca los acontecimientos sociales de su país.
En Madrid, la plaza de Colón ha sido punto de encuentro de los católicos para rendir homenaje a Juan Pablo II.
Londres, Nueva York, Buenos Aires,... en todas las ciudades del mundo se ha rezado por el alma de Juan Pablo II.