Bañador de serie, toalla opcional
Quince naturistas inauguran las sesiones nudistas organizadas por Balneápolis, que convierten a León en la cuarta ciudad de España con instalaciones dedicadas a la relajación sin ropa

Una docena larga de naturistas inauguraron ayer el nuevo horario nudista del spa urbano leonés Balneápolis, que en colaboración con la Federación Española de esta especialidad, ofrecerá los domingos un turno dedicado a los amantes de este tipo de prácticas, que defienden la armonía entre la naturaleza y la persona, entre las cuales figuran ahora las sesiones de relajación y terapias contra la tensión sin ropa. Reunidos periódicamente como parte de las actividades de fin de semana que les congrega en diferentes puntos de la geografía nacional, los practicantes de esta modalidad, llegados fundamentalmente desde Asturias, aunque en el caso de aqyer se añadieron varios extranjeros, dieron cuenta de un almuerzo en un restaurante de la capital, para emplearse después, por espacio de casi hora y media, a las artes del tratamiento relajante sin ropa. Predicar con el ejemplo Ismael Rodrigo, presidente de la Federación Española de Naturismo, predicó con el ejemplo y compareció ayer completamente desnudo ante los medios informativos en la piscina de hidromasaje del balneario, como muestra de solidaridad con esta iniciativa leonesa que se convierte ya «en la cuarta de España, después de Barcelona, Madrid y Santander». Para los 3.000 naturistas que forman parte de alguna de las 16 asociaciones que defienden esta filosofía de vida, un bañador «es sólo un trapo, que priva a una parte del cuerpo de los beneficios del sol». Practicantes reales «hay cerca de medio millón» y en la actualidad, la legislación no considera ilegal el desnudo: «Sólo se limita el derecho a no ver lo que uno no desea, pero en realidad, eso es la democracia misma, sin más». Una iniciativa como la que puso en marcha ayer Balneápolis, en la calle Modesto Lafuente «no es el fin, sino solamente un medio para que cada persona pueda elegir qué ponerse cuando accede a un lugar como éste. La sociedad demanda cada vez más este tipo de spa y que igual que el top-less hace unos años era un escándalo, que en poco tiempo, cada uno pueda estar donde quiera desnudo, y que desaparezca el concepto de nudismo, porque cada uno puede disfrutar del mar y de la playa como quiera, sin que haya mayores tapujos». El balneario mantendrá los usos y horarios tradicionales para las prácticas convencionales y periódicamente promocionará las sesiones de desnudo, previo aviso y para las tardes de los domingos.