Alberto: «Todos estamos huérfanos»
El príncipe Alberto II de Mónaco afirmó ayer que «todos» los monegascos están «huérfanos» tras la muerte de su padre y soberano del Principado Rainireo III, ocurrida el miércoles pasado. «Todos nosotros estamos huérfanos de ese gran hombre y la profunda tristeza y el duelo que sentimos acercan nuestros corazones y deben soldar, más que nunca, a nuestra comunidad», indicó Alberto en sus primeras palabras tras el fallecimiento de su padre. «El momento triste, que no podíamos creer, ha llegado por desgracia. El Principado ha perdido a su príncipe soberano, mi padre, que cuidó su destino durante 56 años», aseguró Alberto en una declaración televisada, dirigida a los monegascos. El día en el que se abrió al pueblo la capilla ardiente de Rainiero de Mónaco, su hijo llamó a sus compatriotas a «la oración y al recogimiento en el recuerdo de ese gran príncipe que amó apasionadamente a su país y a sus habitantes». Visiblemente emocionado, rodeado de un retrato de Rainiero y de una bandera de Mónaco con un lazo negro, el nuevo soberano monegasco glosó la figura de su padre,