Detienen a ocho miembros en la casa del viceprimer ministro británico
Greenpeace se manifiesta en Valdellós-II por el uso nuclear
El grupo ecologista dice que seguirá con la protesta si el Gobierno no cambia de postura
Las organizaciones ecologistas Greenpeace y WWF/Adena han iniciado sendas campañas que alertan sobre el «despilfarro» energético y la actuación de las compañías eléctricas como uno de los agentes que más contribuyen al cambio climático. En España, los 22 activistas de Greenpeace detenidos a primera hora de esta tarde de ayer han quedado en libertad tras declarar en las dependencias del cuartel de la Guardia Civil de Miami Playa (Mont-roig del Camp), aunque tendrán que presentarse ante la autoridad judicial cuando se les requiera. Según ha explicó Carlos Bravo, portavoz de Greenpeace de la Campaña de Energía, la Guardia Civil acusa a los 22 detenidos de presuntos delitos de desobediencia a los agentes de la autoridad y de desórdenes públicos. En este sentido, Carlos Bravo ha destacado que «hemos sido detenidos una vez terminada la acción, que en todo momento ha sido pacífica, y sin que se nos hubiese hecho ningún requerimiento policial para que abandonásemos la posición que teníamos». Bravo ha añadido que la detención se ha producido cuando los activistas habían puesto fin a la protesta tras la confirmación oficial del delegado territorial de la Generalitat en Tarragona, Xavier Sabaté, de transmitir al ministro de Industria, José Montilla, las demandas de los ecologistas de cumplir los compromisos de abandono de la energía nuclear. En Inglaterra, la policía arrestó ayer a ocho miembros de la organización ecologista Greenpeace que habían trepado al tejado de la vivienda particular del viceprimer ministro británico, John Prescott, para instalar paneles solares. Los activistas pretendían de esa forma denunciar la política sobre vivienda del Gobierno de Tony Blair, apenas unos días antes de que se celebren, el 5 de mayo, elecciones generales en este país. Prescott aseguró que los miembros de Greenpeace habían llevado a cabo una protesta «deplorable» y habían «aterrorizado» a su esposa.