La colisión de un enorme iceberg de 115 kilómetros de largo cambia el mapa antártico en el polo Sur
Después de varios meses de esperar el acontecimiento, el mayor iceberg del planeta, el B-15A -en referencia al cuadrante en el que se lo ubica- con una longitud de 115 kilómetros, ha chocado brutalmente contra la península helada Drygalski, en el mar de Ross (Polo Sur), a la que seccionó cinco kilómetros de superficie. Según muestran las imágenes del satélite Envisat, perteneciente a la Agencia Espacial Europea, es posible que haya que cambiar los mapas de la Antártida. Parece que el B-15A no ha sido afectado por la colisión, sigue su lenta marcha y los científicos advierten qu e es posible que se produzcan nuevas embestidas y nuevas configuraciones geográficas. Parece ser que ninguna de las bases científicas o militares situadas en el continente antártico corren peligro de sufrir las consecuencias del choque. El B-15A se escindió en el año 2003 de un iceberg aún más grande, el B-15, desprendido de la plataforma Ross en el año 2000, que tenía una superficie de 11.600 kilómetros cuadrados, equivalente a la isla de Jamaica. El año pasado, el enorme iceberg amenazó chocar contra la base norteamericana de McMurdo y la neozelandesa Scott, aunque sí ha estado causando problemas de abastecimiento para estos asentamientos. A medida que se iba moviendo ha estado bloqueando las corrientes oceánicas que permiten la salida de iceberg hacia mar abierto. Desplazándose a una velocidad de dos kilómetros diarios, no han parado los problemas desde entonces, y sus efectos se han hecho sentir también en la fauna porque se ha creado una barrera de hielo que ha impedido o dificultado el movimiento de peces y provocando la muerte de cientos de pingüinos emperador y adelaida, al no poder salir a mar abierto para alimentarse y caer en las miles de grietas que se formaron. Si, como parece, consigue salir del Estrecho de Mc Murdo y abrirse camino hacia mar abierto, el paso quedaría despejado.