El intento del PP de vetar el proyecto en el Senado sólo tiene, de momento, un voto de Unió
El proyecto de ley que extiende el matrimonio a las parejas homosexuales ha recibido el visto bueno del Congreso, pero aún debe pasar el filtro del Senado, a donde llegará las próximas semanas. De hecho, el Partido Popular, que se opone a la ley, tiene mayoría simple en la Cámara Alta, pero le faltan cuatro votos para la absoluta y, por sí mismo, no puede frenar la aprobación del texto. Los populares presentarán un veto, pero, de momento, no cuentan con los apoyos suficientes para sacarlo adelante. Hasta ahora, sólo el senador de Unió Democrática de Catalunya, Jordi Casas, ha anunciado que les apoyará. Éste , a su vez, ha presentado otro veto a título personal. Casas está integrado en el Senado en el grupo de CiU, que tiene en total seis diputados, pero él es el único de Unió Democrática, los otros cinco son de Convergencia y su partido les ha dado, igual que ocurrió en el Congreso, libertad de voto. Por otra parte, el portavoz de CiU en la Cámara Alta, Pere Macías, ha anunciado su abstención, pero el sentido del voto de los otros cuatro senadores aún no se conoce. El alcalde de A Coruña y senador por esta circunscripción, el socialista Francisco Vázquez, ya ha anunciado que no asistirá a la sesión para poder conjugar su leal-tad de partido y de conciencia, por lo que la mayoría absoluta necesitará un voto menos y se queda a tres del PP. Enmiendas por si acaso Así las cuentas, al principal partido de la oposición le faltan al menos dos apoyos para frenar la ley. Los populares presentarán también a lo largo de la próxima semana enmiendas parciales al texto del Gobierno socialista, ante la posibilidad de que no prospere la propuesta de devolución del proyecto de ley. En cualquier caso, aunque el Senado frenara la normativa, el golpe para el PSOE sólo sería a nivel de imagen, ya que el texto volvería al Congreso y allí se dispone de la mayoría necesaria para sacarlo adelante sin retoques. Por otro lado, la asociación vasca de gays y lesbianas Gehitu consideró que la actitud de la Conferencia Episcopal ante los matrimonios homosexuales constituye «un llamamiento a la anarquía».