Suspendido por dos semanas el dominico acusado de espiar a Wojtyla
El sacerdote Stanislaw Konrad Hejmo, acusado de haber espiado a Juan Pablo II a finales de los 70 y principios de los 80, ha sido suspendido por por un periodo de dos a tres semanas, mientras se aclara la cuestión. Así lo indicó ayer el provincial de los dominicos polacos, Maciej Zieba, que se mostró convencido de que el padre Hejmo «no es un espía sino alguien que habló demasiado, de modo demasiado abierto y con ligereza». «Hemos convenido que sea suspendido por dos o tres semanas, durante las que seguiremos estudiando el material del Instituto polaco», añadió, en referencia al Instituto de la Memoria Nacional, de cuyos archivos salieron los documentos que implican a Hejmo. Esa institución informó en abril de que en sus papeles constaba que Hejmo colaboró con la policía comunista en el periodo en que Juan Pablo II fue elegido Papa.