Los organizaciones esperan a medio millón de personas y los neonazis amenazan con participar
Madrid se blinda ante la marcha en contra de los matrimonios gais
La Fiscalía vigilará que no se difundan consignas que hagan apología de la homofobia

JUANJO MARTÍN
La manifestación convocada por el Foro de la Familia en contra del matrimonio entre personas homosexuales se celebrará hoy en Madrid rodeada de un gran dispositivo de seguridad tanto para controlar al más de medio millón de personas que se espera que asistan como para evitar cualquier tipo de altercado. Aunque los convocantes lo han planteado como una fiesta (partirá desde Cibeles tras un cañonazo de confeti y contará con actuaciones musicales y de animación), varios grupos neonazis y de extrema derecha están animando a sus militantes a acudir a la manifestación, lo que ha llevado a la Federación Española de Gais y Lesbianas a pedir a la Fiscalía General del Estado que vigile no sólo por su seguridad, sino también para impedir que se utilicen pancartas y lemas que puedan hacer apología de la homofobia. Otras marchas La coincidencia de la marcha con la celebración del carnaval de Carlihnos Brown puede complicar la seguridad, pero desde la Delegación del Gobierno en Madrid se asegura que se han tomado las medidas necesarias y adecuadas para controlar la situación. La marcha estará encabezada por la pancarta «La familia sí importa», portada por los cabezas del Foro de la Familia y las oenegés extranjeras que les apoyan, y será detrás de la segunda pancarta, con el lema «Por el derecho a una madre y a un padre», donde se sitúen a las personalidades del mundo de la cultura, la sociedad y la política que participen. Tras esa pancarta estarán los líderes del PP que decidan acudir junto al Arzobispo de Madrid, monseñor Rouco Varela, y los representantes de la Iglesia que se desplacen a Madrid. La marcha la cerrará una última pancarta con el lema Por la libertad , tras la que se colocarán los representantes de organizaciones educativas que se han adherido a las reivindicaciones y todos los ciudadanos que partipen. Ayer continuaron las reacciones de todo tipo a la marcha. Desde el BNG se apuntó que la intención del PP y de la Iglesia es «dividir a la sociedad», mientras que desde el Gobierno se afirmó que «son los ciudadanos los que deben juzgar que una parte de la jerarquía eclesiástica haya elegido una cuestión como ésta (matrimonios homosexuales) para salir a manifestarse». Fernández de la Vega quiso dejar claro «que el Ejecutivo no tiene voluntad alguna de confrontación con la Iglesia. El portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana, se reunió ayer con representantes de la plataforma gay de los populares y les anunció que él no participaría en la marcha. El objetivo del encuentro era «evitar la manipulación que el PSOE está llevando a cabo al decir que la marcha es contra los gais». Aunque Zaplana no aclaró si Rajoy asistiría, todo parece indicar que el presidente del PP utilizará la excusa de la campaña gallega para no personarse. A preguntas de los periodistas, Rajoy dijo ayer que no tiene pensado si asistirá a la manifestación y que ya se verá hoy.