Ya hay siete comunidades autónomas que aplican restricciones al regadío por la falta de agua
España se prepara para el verano más seco de los últimos 60 años
El Ministerio de Medio Ambiente intenta concienciar de que «Cada gota, cuenta» La producción hidro
Desde 1947 no ha habido una sequía igual. La escasez de lluvias durante el invierno y la primavera tiene a media España pendiente de sus reservas hidráulicas y al Ministerio de Medio Ambiente intentando concienciar de que «Cada gota, cuenta». Ya hay siete comunidades autónomas que han aplicado restricciones en los campos de regadío y se están estudiando todo tipo de soluciones, como crear auténticos bancos públi-cos de agua para la reasigna-ción de cuantías, por ejemplo en Andalucía, por si el ciclo de sequía se prolonga. La depuración de aguas residuales y el abastecimiento a las poblaciones, que no está garantizado en toda España debido a la sobreexplotación y contaminación de los acuíferos, son las prioridades del Gobierno para este verano, sobre todo en Castilla-La Mancha, Extre-madura o Castilla y León. Ésta es la situación por zonas: Cuenca del Tajo En Madrid existe un plan de gestión de sequías, pero si continúa la situación meteorológica se puede entrar en alerta de sequía leve en el mes de agosto. También se presentan problemas en el Tiétar y Ágarro, para lo que se han pactado reducciones de consumo de un 30% con los regantes y la Administración autonómica. El arco mediterráneo La cuenca del Ebro tiene problemas en su margen izquierda que han obligado a restricciones importantes en los riegos. El abastecimiento urbano de Huesca está en peligro. También se ha declarado la emergencia para los regadíos en la acequia del Júcar. Andalucía Es la zona más afectada debido a que sufre la climatología más adversa y con menos lluvias. El mayor riesgo se da en el municipio gaditano de Jimena de la Frontera, que está en situación de emergencia. El despilfarro En tiempo de sequía los campos de golf y las piscinas son una fuente de despilfarro. En Cataluña, el Gobierno autonómico decidió cortar por lo sano y prepara un decreto por el que los campos se regarán sólo con agua reutilizada. El decreto obligará, en casos extremos, a que los campos de golf dejen de regarse con agua de pozo, de rieras o de la red. Se conectarán a una depuradora o regarán con cubas. Los campos de golf catalanes consumen unos 200.000 metros cúbicos de agua al año y la mayor parte de las instalaciones (un 34%) riegan de manantiales de aguas subterráneas.