Los gobiernos no se ponen de acuerdo para luchar contra el cambio climático
El Centro de Estudios Políticos Europeos ha hecho público un informe cuyo principal objetivo es que en el año 2020 se consiga evitar que la temperatura media global suba más de dos grados centígrados respecto a la era preindustrial. Ya se ha registrado un aumento de 0,7 grados y si se supera el tope fijado, irá en aumento la probabilidad de daños catastróficos e irreparables. Según los expertos, si no se toman medidas más allá del año 2012, fecha en que concluye el primer plazo de cumplimiento del Protocolo de Kioto, nos arriesgamos a tener un planeta sin Amazonas y sin hielo en Groenlandia. Para evitarlo, se prevé que los países industrializados reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 15 y un 30% respecto a los de 1990. En el documento se reconoce que se trata de un reto extremadamente difícil y que será necesaria coherencia política por parte de todos los países. En este sentido, se considera prioritaria la puesta en marcha de estrategias después del año 2012, que proporcionen beneficios en eficacia económica, reducción de la contaminación, seguridad del suministro energético y creación de puestos de trabajo. En este sentido, se recomienda de forma especial la investigación en tecnologías encaminadas a una mayor eficiencia en la energía y el transporte que ayuden a reducir el cambio climático. En el caso del transporte, el informe pide que se acelere el desarrollo de nuevas tecnologías más eficaces para los vehículos así como cambios en los modos de transporte. Además, se considera imprescindible la incorporación al esfuerzo por parte de los países en desarrollo porque, según las previsiones, en el año 2030 su nivel de emisiones contaminantes será superior a la de los países desarrollados. Por desgracia, los gobiernos no se ponen de acuerdo a la hora de definir estrategias y compromisos que hagan frente al cambio climático. Así se ha puesto de manifiesto en la reunión mantenida recientemente en Berlín, destinada a preparar la Conferencia de Montreal de finales de noviembre y a la que asistieron representantes de 180 países de la Convención Marco de la ONU para el Cambio Climático. Tanto EEUU como los países en desarrollo se oponen a hacer planes para más allá del año 2012 y, además, estos últimos defienden que sean sólo los industrializados los que cumplan sus objetivos de reducción de emisiones para, una vez comprobada su eficacia, plantearse ellos sus compromisos.