La norma será aprobada el jueves en el Congreso, donde el PSOE cuenta con el apoyo necesario
El PP, CiU y PAR vetan en el Senado la ley de matrimonios gais
El PSOE sostiene que el rechazo demuestra el «pánico» que hay a la libertad sexual El psiquiatra

Varios senadores socialistas sostuvieron banderas arco iris durante la sesión de ayer
El pleno del Senado vetó ayer el proyecto de Ley para regular el matrimonio entre parejas del mismo sexo. La propuesta de veto fue presentada por Unió, y salió adelante gracias a los 126 votos del PP, cuatro senadores de CiU y uno del PAR. El texto volverá ahora al Congreso de los Diputados, donde el jueves previsiblemente será aprobada porque los socialistas cuentan con el apoyo de todos los partidos, excepto el PP. El veto fue interpuesto a título personal por el senador de Unió Jordi Casas. Fue el primero que votó y al ser aprobado ya hizo innecesario que se sometiera a sufragio el segundo veto, propuesto por los populares. El interés de la sesión se centró en ver qué senadores no seguían las instrucciones de sus partidos. Entre estos figuraba el gallego Francisco Vázquez, que había anunciado que no apoyaría esta ley, en contra de lo que defendían los socialistas. Pero el alcalde de La Coruña no acudió al Senado, ya que se encontraba de viaje en Valencia. Su compañera Mercedes Aroz también había anunciado que no estaba de acuerdo con la propuesta. Ésta senadora catalana sí acudió al pleno, pero se ausentó de él mucho antes de las votaciones. Algo parecido realizaron los peneuvistas Iñaki Anasagasti y Xabier Albistur. Tanto el PP como el senador Casas repitieron los argumentos conocidos sobre que no pueden tener la misma consideración jurídica el matrimonio entre hombre y mujer que la unión de dos personas del mismo sexo. «El matrimonio o es heterosexual o no es», subrayó la senadora popular Rosa Vindel, que defendió la postura de su formación política. Asimismo, reprochó al Gobierno que haya elegido la forma «más polémica» para reconocer el derecho de los homosexuales a formar parejas legales. Por su parte, el portavoz del PSOE, Arcadio Díaz Tejera, resaltó que el rechazo del PP y demás senadores es más de fondo que de forma y esconde un «infinito pánico» a la libertad de elección personal y sexual. Los representantes de la Entesa Catalana de Progrés y del PNV defendieron la plena equiparación de derechos de gais y lesbianas como un acto de justicia y de sentido común, toda vez que ya constituyen familias, y ya crían a hijos propios o adoptados a título individual. «Esas familias existen, no van a surgir por el hecho de aprobar esta ley», recordó Elena Etxegoyen, del PNV. En las tribunas del público estaban presentes el vicepresidente del Foro Español de la Familia y convocante de la manifestación del 18-J contra este proyecto de ley, Benigno Blanco, y bien separados, portavoces del colectivo homosexual como el socialista Pedro Zerolo, o la presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays y Transexuales (FELGT).