Diario de León

La Nasa hace historia al lograr en una maniobra perfecta que un proyectil impacte en un astro

La explosión del cometa «Tempel» crea una nube de 1.800 kilómetros

El análisis de fotos y datos abrirá la puerta para conocer la formación del Sistema Solar

El impacto del proyectil en el cometa se produjo justo en el lugar que se había calculado

El impacto del proyectil en el cometa se produjo justo en el lugar que se había calculado

Publicado por
r. r. | redacción
León

Creado:

Actualizado:

«¡Dios mío, miren eso, es espectacular!». El entusiasmo del director de proyectos de la Nasa, Rick Grammier, se contagió al instante entre sus colaboradores y entre centenares de científicos de todo el mundo que habían seguido a través de telescopios repartidos por todo el planeta una hazaña que entrará a formar parte de la historia espacial: la colisión de un proyectil contra un cometa. Auténticos fuegos artificiales espaciales a una distancia de 133 millones de kilómetros de la Tierra. Sus ojos curiosos, como los de miles de aficionados a la astronomía que siguieron la escena por Internet, se centraron en una fotografía: una gigantesca y clara nube de polvo, gas y piedra de 1.800 kilómetros de radio en forma de cono invertido desprendiéndose del cometa Tempel 1 , un cuerpo amorfo en forma de patata en cuyo núcleo los científicos esperan encontrar la respuesta al origen de la formación del Sistema Solar hace 4.600 millones de años. Tanto el análisis de estas imágenes como el de los datos aportados por la sonda Deep Impact, desde la que se lanzó el proyectil, resultarán clave para descifrar el misterio. «Es extraordinario, hicimos colisión exactamente donde queríamos», gritaron desde el Laboratorio de Propulsión a Chorro de Pasadena, desde donde se coordinó la misión. El proyectil, una bala de cobre de 370 kilos de peso, impactó exactamente a las 7,52 horas de ayer, tal y como se había planificado, e hizo diana en el mismo punto que se había calculado. El desfase apenas fue de medio kilómetro, una minucia si se tiene en cuenta que el misil fue lanzado desde la sonda nodriza un día antes y a una distancia de 700 kilómetros. Corrección de la trayectoria A lo largo del trayecto hacia el destino final, la trayectoria de la bala fue corregida en tres ocasiones. Lo que no se modificó fue la velocidad de impacto: 27.000 kilómetros por hora. La explosión que siguió después fue el equivalente a la detonación de 5 toneladas de dinamita. Antes de la misión, los científicos aventuraban incluso la posibilidad de que el impacto apenas hiciera mella en el cometa, pero el resultado final superó las expectativas de los más optimistas. El disparo abrió un cráter de 25 metros de profundidad y 100 metros de diámetro, similar a un edificio de diez pisos y con un diámetro similar al del Coliseo de Roma. Justo hasta 3,7 segundos antes del choque, el impactador tomó fotografías que muestran cráteres, crestas y supuestos glaciares de un cometa descubierto en 1867 y que gira en torno al Sol cada 5,5 años. «Esta misión nos abrirá un enorme campo de información sobre la creación del Sistema Solar», dijo Charles Balacci, codirector del proyecto. «Ahí afuera hay un cometa que ahora se debe estar preguntando qué demonios ha pasado», bromeó el responsable de la Nasa Rick Grammier. Lo que ocurrió fue un nuevo hito en la conquista espacial. Ficción convertida en realidad La espectacular explosión sufrida por el Tempel 1 apenas hizo que se modificara la órbita del cometa, pero, aunque no era su objetivo, la misión vino a demostrar que, si se diera el caso, es posible alcanzar con un proyectil un asteroide que amenace a la tierra y desviarlo de su camino. En este hipotético caso sería necesario utilizar un misil de mayor potencia. «Esto no es totalmente ciencia ficción», señaló el español Agustín Chicarro, responsable científico de la misión Mars Express de la Agencia Espacial Europea. «Si un día se perfilase en el horizonte un cometa desconocido dirigido hacia la Tierra, estando un poco preparados, sería posible cambiar su ruta», afirmó. «No se trata de hacer una explosión para destruirlo, sino de impulsarlo lejos de la Tierra como para que la evite», agregó.

tracking