Medio Ambiente pone en marcha la campaña de sensibilización ambiental «Erre Que Erre»
Castilla y León es ya la primera comunidad en recogida selectiva Educación ambiental
Se invertirán 79.000 euros en material educativo que se distribuirá en los colegios
La Consejería de Medio Ambiente ha presentado la campaña de sensibilización de recogida selectiva, «Erre Que Erre», dirigida principalmente al ámbito escolar y familiar, con la que se pretende continuar con la labor de implicación y participación ciudadana en la gestión de residuos. Según el consejero de Medio Ambiente, Carlos Fernández Carriedo, «la iniciativa se encuadra en la Estrategia de Educación Ambiental de Castilla y León y cuenta con un presupuesto de 79.000 euros para la elaboración de material promocional y educativo que se distribuirá con el inicio del próximo curso escolar a través de 265 centros escolares de 60 localidades y de los Puntos Limpios». El consejero anunció también que uno de los objetivos de su Departamento antes de concluir esta legislatura es completar el sistema integral de tratamiento de residuos urbanos, que ya funciona en las provincias de Soria, Zamora, Segovia, Valladolid y León, estando previsto completar en septiembre el del sur de la provincia de Ávila. Además, se trabaja en ultimar las instalaciones de Burgos y Palencia, que están muy adelantadas y, finalmente, las de Salamanca, una vez reiniciadas en Gomecello. Según Fernández Carriedo, «no se trata sólo de tener buenas infraestructuras para tratar los residuos, sino que este tratamiento comienza en nuestro ámbito, en los hogares, de forma que la sociedad se sensibilice e implique en el esfuerzo de clasificar los residuos domiciliarios». Incremento de residuos El consejero ofreció la evolución de la producción de residuos urbanos en el periodo 1998-2003, con un importante incremento pasándose de 951.446 a 1.034.000 toneladas, lo que supone que en cinco años la media se haya incrementado de 1,05 a 1,14 kilogramos por habitante y día debido, principalmente, «al aumento de la población, al crecimiento económico y a los cambios en los hábitos de vida y consumo, lo que nos exige a todos el esfuerzo de facilitar la reducción en origen y el posterior reciclado y la reutilización». Por tipos de residuos, un 39% corresponde a materia orgánica, un 18% a papel, un 11% a plástico, un 8% a vidrio, un 4% a textiles y un 5% a metales. El resto, se reparte entre el 13% que son tierras y cenizas y el 2% a otro tipo de desechos. La recogida de papel es una de las que más ha crecido habiéndose recuperado sólo en el año 2003 un total de 32.640 toneladas. En Castilla y León hay actualmente 7.232 contenedores, con un ratio de uno por cada 344 habitantes, muy por encima de la media española. En el caso del vidrio, el año pasado se recogieron 28.415 toneladas en los 10.403 iglús, uno por cada 239 habitantes, mientras que la media nacional es de uno por cada 370. Si durante el año pasado se recogieron en España 10,84 kilos por habitante, en Castilla y León la cifra se elevó hasta 11,4, ocupando la sexta posición por detrás de Baleares (19,2), La Rioja (18,8), Navarra (18,1), Cataluña (14,4) y Aragón (12,2). En cuanto a la recogida de medicamentos, en las 1.535 farmacias adheridas al Sistema Integrado de Gestión se recuperaron durante el año pasado 83,4 toneladas. Hay un punto de recogida por cada 1.628 habitantes frente a la media española que es de uno por cada 2.050. Con relación a las pilas, Fernández Carriedo afirmó que «somos la primera comunidad en tasa de reciclaje al recuperarse el 50% de las consumidas. Durante el año 2004, en los 10.500 contenedores de pilas se depositaron 608 toneladas». El consejero anunció que se están llevando a cabo cuatro tipo de actuaciones que incluyen la firma de convenios con diputaciones y ayuntamientos con más de 20.000 habitantes, con una inversión de 1,68 millones de euros, que permitirá realizar 73 actuaciones dirigidas a toda la población. Se ayuda también a los municipios que lo solicitan para la adquisición de «recicubos» que permiten seleccionar los residuos en origen. La Consejería de Medio Ambiente también colabora con colectivos ecologistas, como el programa piloto se sensibilización ambiental suscrito con Ecologistas en Acción que contempla una inversión cercana a 450.000 euros durante el periodo 2003-2005. La participación se extiende igualmente a los sistemas integrados de gestión como Sigre, Ecovidrio o Ecoembes, para fomentar la recogida selectiva. Y, por último, se realizan campañas de sensibilización ciudadana, muchas en el ámbito escolar en colaboración con la Consejería de Educación, y otras dirigidas a los ciudadanos en general, que incluye aulas ambientales en los centros de tratamiento de residuos, actividades divulgativas o visitas al ecobús y al ecomóvil. Finalmente, Fernández Carriedo recordó que el Plan Regional de Residuos Urbanos y de Envases 2004-2010 prevé una inversión de 12 millones de euros en programas de participación ciudadana y campañas de educación y sensibilización ambiental con el objetivo de «fomentar el conocimiento y uso de los puntos limpios, posibilitar la implicación ciudadana en la gestión de los residuos y mejorar la segregación en origen».