Diario de León

Hace un mes presentó la campaña contra el fuego y presumió de cifras

Rosa Arévalo, en una imagen de archivo

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La presión ha podido con ella. Sólo dos días antes de dimitir, Rosario Arévalo, la máxima responsable del operativo puesto en marcha contra el incendio, aseguraba que no pensaba renunciar. «No creo que ésa sea la solución. No creo que la gente que ha trabajado en esto merezca eso. Han trabajado todos bien para intentar frenar el fuego», afirmaba en una entrevista. ¿Qué ha sucedio desde entonces? La presión del Partido Popular contra el Gobierno de Castilla-La Mancha, e incluso contra el propio Ejecutivo de Zapatero, ha llevado al presidente manchego, José María Barreda, a sacrificar a su consejera. Beteta contestó así al Secretario de Organización del PSM-PSOE, Andrés Rojo, quien hoy pidió la dimisión de los consejeros de Medio Ambiente y Justicia, Mariano Zabía y Alfredo Prada, respectivamente, por considerarles responsables del incendio en Guadalajara. Ya el martes se produjo un incidente que dejó a Rosario Arévalo en muy débil situación política. El consejero de Presidencia y mano derecha de Barreda, Máximo Díaz Cano, aseguró que no habían pedido ayuda al Gobierno central hasta que se conoció la muerte de once personas. Sin embargo, Arévalo afirmó ese mismo día que la ayuda se pidió mucho antes de tener constancia de esas muertes. Nadie la respaldó en ese dato clave, lo que probablemente le hizo pensar que su sentencia política estaba firmada. Hace sólo dos meses, la consejera de Medio Ambiente presentaba orgullosa su plan de lucha contra los incendios para el 2005. Entre los datos que ofreció destacó que la supreficie quemada en Castilla-La Mancha había descendido en el 2004 un 71% respecto al año anterior y que el 60% por ciento de los incendios se sofocaron en fase de conato. Y dijo también entonces que «cada vez que se produce un incendio forestal se atenta contra la vida en el planeta y por ello debemos pensarnos dos veces utilizar el fuego en nuestros campos». Ese pensamiento no se llevó a la práctica y el peligroso merendero en el que se originó el incendio siguió contando con todos los permisos para encender barbacoas. De haberse tomado entonces la decisión de prohibir ese tipo de fuegos en toda la superficie forestal Arévalo continuaría hoy en su puesto. La dimisión Arévalo dimitió ayer tras haber desempeñado diferentes cargos en la Administración de Castilla-La Mancha durante diez años y deja la Consejería de Medio Ambiente, de la que era titular desde 2003, cuando el entonces presidente de la comunidad, José Bono, la designó para dirigir este departamento.

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