Compuestos orgánicos volátiles
Según se recoge en la Directiva comunitaria, los COV son aquellos compuestos que contienen, además de carbono, uno o más de los siguientes elementos: hidrógeno, halógenos, oxígeno, azufre, fósforo, silicio o nitrógeno, salvo los óxidos de carbono y los carbonatos y bicarbonatos orgánicos. Por su parte, los disolventes orgánicos son COV que se utilizan para disolver materias primas, productos o residuos, utilizándose como agente de limpieza o como agente portador de otras sustancias que una vez depositadas quedan fijas y el disolvente se evapora. Entre los más utilizados se encuentran alcoholes, cetonas, ésteres o hidrocarburos alifáticos y aromáticos. En Castilla y León, los sectores de recubrimiento y pinturas consumen aproximadamente el 50% de los disolventes; el de fabricación de productos farmacéuticos el 10% y, el resto, oscila entre el 4 y el 6%. Los riesgos para la salud asociados a las emisiones de COV a partir del uso de disolventes orgánicos se derivan de sus propiedades de volatilidad, inflamabilidad, explosividad, liposolubilidad, bioacumulación y toxicidad, pudiendo provocar, además de problemas respiratorios y psicológicos, determinados tipos de cáncer.