El niño, concebido por otra pareja, permaneció después congelado durante siete años
Nace en Barcelona el primer bebé fruto de un embrión adoptado La reforma de la ley de reproducción permite que varias parejas puedan acogerse a este método Stephen Hawking depende de los parpadeos para comunicarse
«El parto ha ido muy bien y al niño lo considero como mío desde el principio», asegura la madre
El afamado astrofísico sufre una grave enfermedad degenerativa
El primer bebé del mundo fruto de la gestación de un embrión congelado que ha sido adoptado por una pareja ha nacido ayer en la clínica Quirón de Barcelona con un peso de 3.400 gramos y llevará por nombre Gerard. Antes de que se implantase en su actual madre, el embrión llevaba siete años congelado en el Instituto Marqués de la capital catalana, cuya unidad de adopción de embriones empezó a funcionar el pasado mes de noviembre, debido a que la pareja que lo engendró ya no lo precisaba al haber quedado la mujer embarazada con otros dos embriones. Esta unidad atiende a mujeres sanas física y psíquicamente que, con una edad no superior a los 45 años, quieran convertirse en receptoras de estos embriones congelados y, por tanto, en madres. Es el caso de Eva Tarrida -la primera mujer embarazada en España con un embrión adoptado-, de 41 años y vecina de Santa María de Palautordera (Barcelona), desde ayer madre de Gerard. Una opción más... El parto ha tenido lugar por medio de cesárea y, según ha declarado la madre a la cadena TV3, «el parto ha ido muy bien» y «el niño lo he considerado mío desde el primer momento». Tarrida explicó en una entrevista a Efe poco después de quedarse embarazada que había acudido a este centro porque llevaba dos años intentando quedarse embarazada sin éxito y otros dos años en los que su pareja sufrió una grave enfermedad de la que ya se ha recuperado. ... que se volverá a repetir El programa de adopción de embriones que el Instituto Marqués desarrolla en la clínica Cima de Barcelona logró sus primeros embarazos el pasado mes de febrero en catorce parejas que no habían obtenido resultados con la reproducción asistida. En las próximas semanas nacerán otros 32 bebés como Gerard, a los que se sumarán muchos otros en el futuro. El programa de adopción de embriones que el Instituto Marqués desarrolla en la clínica Cima de Barcelona logró sus primeros embarazos el pasado mes de febrero en catorce parejas que no habían obtenido resultados con la reproducción asistida. Este instituto inició en octubre el programa de adopción de embriones, práctica permitida desde la modificación de la ley de reproducción asistida, que prevé la cesión de embriones sobrantes para otros procesos de fecundación artificial. Hasta la reforma de la normativa, el material genético debía ser destruido o destinado a fines científicos. «Desde una perspectiva científica, este hecho tiene menor importancia que el nacimiento del primer bebé probeta, pero a nivel humano es mucho más importante, porque sin esta adopción muchos niños como Gerard no podrán nacer», declaró a El Periódico la doctora Marisa López-Tejón, del Instituto Marqués. El astrofísico británico Stephen Hawking, que sufre una enfermedad degenerativa, ya sólo puede comunicarse accionando los músculos faciales mediante el parpadeo. El autor de Historia del tiempo, de 63 años, se valía hasta ahora de una computadora manejada manualmente, instalada en su silla de ruedas y que le permitía controlar su voz, reproducida en un sintetizador. Pero el progreso del mal incurable de la neurona motriz que sufre desde hace más de treinta años, una Esclerosis Lateral Amiotrófica, ha obligado ahora al científico y profesor de la Universidad de Cambridge a recurrir a un nuevo equipo de fabricación estadounidense que se basa en rayos infrarrojos, informa hoy el diario Daily Mail . Un mecanismo colocado en la patilla de sus gafas emite esos rayos, que luego son desviados, siguiendo distintos ángulos, por el músculo de la mejilla mediante el parpadeo, lo que le permite elegir letras y palabras que aparecen en una pantalla para componer así sus mensajes. El científico se dice satisfecho con ese sistema.