La Bandera de la Victoria, que hace 60 años fue izada sobre el Reichstag de Berlín, abrió el desfile militar...
...en el que participaron más de 7.000 soldados y oficiales y unos 2.500 veteranos rusos de la Segunda Guerra mundial.
Vladimir Putin subrayó que los éxitos más decisivos de la contienda se produjeron en territorio de la Unión Soviética, aunque dejó claro que su país nunca quiso «dividir» la victoria entre ellos y el resto de los aliados.
La comunidad internacional reconoció este sacrificio acudiendo al desfile militar.
La ceremonia contó con la presencia de las potencias derrotadas como Alemania y Japón, que enviaron al canciller Gerhard Schröder y al primer ministro Junichiro Koizumi.
El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, siguió el desfile y, a su término, cruzó un breve saludo con el presidente de EE.UU., George Bush.
En la Plaza Roja se concentraron muchos veteranos rusos cargados de medallas que no quisieron dejar de conmemorar esta señalada fecha.
Una vez finalizada la recepción en el Kremlin, Zapatero se trasladó a la residencia del embajador de España en Rusia, en donde le esperaban los «niños de la guerra», evacuados de España durante la Guerra Civil.
Los fastos terminaron con una representación teatral sobre las escenas de la guerra...
...,en la que también se quiso destacar el drama de la población civil,...
...y con un espectáculo de fuegos artificiales que iluminaron el Kremlin y honraron a todos los héroes de la II Guerra Mundial.
La conmemoración del 60 aniversario de la liberación del campo de concentración nazi de Mauthausen (Austria) unió a cientos de españoles, entre supervivientes y familiares
El momento más esperado fue la llegada de Zapatero -primer presidente que visita oficialmente el campo-, quien rindió el homenaje que en nombre de España estaba pendiente hacia los republicanos españoles.
En Mauthausen fueron concentrados la mayoría de los republicanos españoles durante la II Guerra Mundial y, de los 8.000 que allí fueron trasladados, sólo unos 2.000 sobrevivieron
Un grupo de los que aún viven, acompañados por sus familiares, estuvieron en el acto y portaron numerosas banderas republicanas, catalana, la estelada (independentista de Cataluña), la andaluza, la ikurriña.
Durante su discurso, Zapatero señaló que era un día muy apropiado para volver a exclamar «¡Nunca más!» ante lo que supuso el holocausto, el totalitarismo y el fanatismo.
En su opinión, «el legado de valentía y de sufrimiento» de los republicanos españoles en Mauthausen «no fue en balde», ya que dejaron una memoria para que España sea un país libre y Europa un continente en paz, libre y democrático.
También se recordó a los que no estaban, a los que no salieron con vida del infierno hecho piedra que es Mauthausen.