Tras declarar el estado de emergencia, instaurar los toques de queda, la violencia mengua. El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, ha decidido de expulsar a los extranjeros condenados por los incidentes.
Pero los incidentes continúan.
En Toulouse los coches ardían; un vehículo quemado fue lanzado contra la verja de un parvulario.
En el distrito XV de París, cuatro jóvenes intentaron prender fuego a una guardería infantil y a una moto...
...mientras que en Amiens, una de las ciudades donde se ha impuesto el toque de queda para menores, una tubería de gas fue arrancada.
En las afueras de la capital gala, donde empezó la ola de disturbios el pasado día 27, unos 200 manifestantes se manifestaron contra la ola de violencia y el toque de queda.
Hasta ahora, sólo las autoridades de cinco de los 25 departamentos autorizados a decretar el toque de queda han tomado la medida.
Desde el inicio de los disturbios, 173 mayores de edad han sido condenados a penas de prisión firme, y otros 32 a penas sin necesidad cumplimiento o trabajos de carácter social.
Por otra parte, 281 menores han comparecido ante un juez de menores, 56 de los cuales fueron enviados a prisión preventiva.
En el frente polícito, el primer ministro Dominique de Villepin recibió en la sede del Gobierno a madres de familia residentes en barrios conflictivos.