¿Vector de enfermedades?
El peligro radica en que como las picaduras son molestas y las personas tienden a rascarse aumenta el riesgo de infecciones. No es de extrañar que exista una leyenda negra por la que se atribuye al mosquito la posibilidad de transmitir afecciones víricas a los animales y más de una veintena de enfermedades tropicales a las personas, entre ellas el dengue y la fiebre amarilla, como ya ha sucedido en los países de origen. Y aunque no se haya probado la introducción de nuevos patógenos, los biólogos no descartan que podría llegar a ser portador de virus presentes en la cuenca mediterránea, como el del Nilo, ya detectado en Francia y Portugal. Los expertos descartan estas hipótesis ya que para transmitir esas enfermedades tendría que haber picado con anterioridad a una persona infectada. Por eso, recuerdan que a pesar de ser el insecto vector no ha propagado ninguna enfermedad tropical en los países a los que se ha extendido. Aunque de momento no haya problemas de salud pública, el hecho de producir molestas y dolorosas picaduras ha provocado que en las zonas donde se ha confirmado su presencia las personas cambien sus hábitos de conducta, como ha sucedido en el norte de Italia, hasta el punto de dejar de realizar actividades al aire libre, lo que reduce su calidad de vida.