Sólo Italia, Grecia y Malta superan a nuestro país en número de niños con sobrepeso
La obesidad infantil se ha triplicado en España en los últimos quince años
La franja de edad más preocupante es la preadolescencia, entre los 6 y los 12 años Sanidad gastará 1,2 mill
Uno de cada dos españoles pesa más de lo recomendable, pero lo peor es que esta estadística es susceptible de empeorar en el futuro teniendo en cuenta los últimos datos sobre obesidad infantil dados a conocer ayer. España está a la cabeza de Europa en el avance del número de niños obesos. Sólo la superan Italia, Malta y Grecia. El Ministerio de Sanidad presentó ayer una campaña para intentar frenar esta situación y combatir el sobrepeso en la población infantil. Y es que, según el presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, Félix Lobo, «un 13,9% de los niños y jóvenes de 2 a 24 años son obesos mientras que el 26,3% tiene problemas de sobrepeso». La peor parte se la llevan los niños de entre 6 y 12 años, es decir, los de la fase previa a la adolescencia. En esta franja de edad la prevalencia de la obesidad es del 16,1%. Son datos preocupantes, sobre todo porque España se sitúa en una posición intermedia en el porcentaje de adultos obesos pero destaca en el ránking de jóvenes con problemas de sobrepeso, lo que augura un futuro más que incierto. Por si esto fuera poco, los expertos hablan de una evolución de la obesidad entre los jóvenes españoles «muy rápida». El secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, reveló ayer que las cifras de obesidad en este sector de la población se han triplicado en los últimos 15 años. La culpa de la situación la tiene el deterioro de los hábitos alimenticios y un estilo de vida que cada vez es más sedentario. Los jóvenes pasan dos horas y media delante del televisor y otros 30 minutos adicionales haciendo uso del videojuego o Intertet, lo que da una idea del sedentarismo de los adolescentes españoles. De hecho, las estadísticas demuestran que España es uno de los países europeos donde menos deporte se practica. A eso hay que unir el progresivo abandono de la dieta mediterránea. Los niños han aumentado su consumo de productos cárnicos, lácteos, bollería y bebidas carbonatadas y han disminuido la ingesta de pescado, frutas, verduras y cereales. Pero lo más grave es que sus padres se han desentendido de lo que es educarles en hábitos de comida saludables. El 8% de los niños españoles acude al colegio sin haber desayunado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) no se cansa de repetir que la obesidad está ligada a las principales enfermedades crónicas de nuestro tiempo, como enfermedades cardiovasculares, hipertensión, ciertos tipos de cáncer o diabetes, entre otras, por lo que el tema no es ninguna broma y hay que atajarlo en la medida de lo posible comiendo de la forma más sana y haciendo algo de ejercicio.