Profesora del departamento de ciencias de la Universidad de Massachussetts
«El hombre está condenado a extinguirse, y la vida seguirá»
La norteamericana Lynn Margulis ha revolucionado la biología moderna con su teoría sobre la simbiogénesis, con la que desafió las tesis dominantes sobre la evolución de las especies defendidas por los neodarwinistas. La clave de la evolución no se encuentra en la acumulación de mutaciones en el genoma de plantas y anima-les producidas al azar, tal y como postula la opinión más extendida, sino que el motor del cambio se encuentra en pequeños microorganismos despreciados hasta hace poco por la biología evolutiva: las bacterias. -¿Cómo algo tan insignificante como las bacterias pueden ser el motor de la evolución de las especies? -Todos los procesos importantes en el ciclo mundial de alimentos, en el ciclo de la vida a nivel de ecosistemas ya existían en las bacterias. -¿Y si desaparecen? -La vida en el planeta se parará muy rápidamente, en cuestión de días. -¿Cuál es el destino del hombre?, ¿extinguirse? -Estamos absolutamente condenados a extinguirnos. Por ejemplo, en el período Cámbrico había miles y miles de especies animales y hoy en día no existe ninguna viva. No-sotros somos como todos los demás, con la única excepción de que podemos hablar y mentir, pero si nos extinguimos no va a cambiar nada. La vida seguirá sin nosotros. -¿Y nuestro legado? -Plástico, mucho plástico. Y no es un chiste. Vamos a dejar mucho plástico y hasta ahora no hay ningún organismo que pueda digerirlo. En el momento en que surja un ser vivo que pueda hacerlo va a cambiar su vida. Habrá una nueva evolución. -No es paradójico que en EE.UU. se plantee revisar las teorías evolucionistas por las creacionistas. -En EE.UU. existe una filosofía de que si no crees en el Dios de los cristianos eres un ladrón. Es imposible, en este tipo de mentalidad, ser un ciudadano correcto.