Gobierno y asociaciones contrarias a la ley abren la vía del diálogo sin fijar plazos para el consenso
Zapatero acepta cambios en la LOE pero sin la religión en la negociación
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y las asociaciones convocantes de la gran manifestación del sábado pasado contra la Ley Orgánica de Educación (LOE) abrieron ayer una puerta al acuerdo tras reunirse durante casi tres horas en el palacio de la Moncloa. Ambas partes acordaron que hoy mismo el Grupo Socialista en el Congreso convocara a estas organizaciones para negociar el lunes los principales puntos de discordia. «Ahora sí que hay una esperanza razonable de poder mejorar esta ley», manifestó el presidente de la Concapa, Luis Carbonell, tras finalizar dicha reunión. Aunque añadió que siguen siendo escépticos, y amenazó con otra manifestación si no hay acuerdo. El texto no se retirará, como pedían los contrarios a la LOE. Ni siquiera se paralizará su tramitación parlamentaria en comisión, que comenzará el martes para discutir las 1.300 enmiendas parciales que se han presentado. Lo único que quedó en el aire es la posibilidad de que se retrase a otro día. Pero, como aclaró Carbonell, «el presidente se ha comprometido a que el trámite parlamentario no sea un obstáculo para el acuerdo. Ha insistido en que hay margen y tiempo para lograr el consenso». Según el portavoz de estas diez asociaciones, las áreas en las que existe posibilidad de acercamiento entre las partes son: el estatuto jurídico de los centros concertados, el respeto a los idearios de cada centro, potenciar los esfuerzos de los alumnos, la admisión de éstos en los centros y la mejora del profesorado. Sin embargo, en los aspectos en los que Zapatero se mostró inflexible, según el presdiente de la Concapa y el secretario de Estado de Comunicación, Fernado Moraleda, fue en lo que afecta a la asignatura de religión y en la libertad de elección de centro. «El presidente se ha mostrado especialmente pedagógico en explicar que la ley no supone un problema para educar a un hijo con la clase de Religión, ya que está garantizado este derecho, lo mismo que el del padre a es-coger cualquier centro educa-tivo», afirmó Moraleda. A la reunión también asistió la Fere, que agrupa a los centros educativos católicos, que fue la única asociación que no pidió la dimisión de la ministra de Educación, María Jesús San Segundo, también presente en la convocatoria. Su presidente, Manuel de Castro, cree que el acuerdo es posible, aunque se debe contar con el PP. 1397124194 Las faltas de Rajoy El secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, terminó ayer su intervención con una broma, como él la definió, con una enorme carga de profundidad. Resaltó la necesidad de la reforma educativa al señalar que el líder de la oposición, Mariano Rajoy, debía leerse bien las cartas, porque la que envió a Zapatero tiene «faltas de ortografía». El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, acusó ayer al Ejecutivo de utilizar «el rodillo» en la propuesta de reforma educativa por no «querer contar para nada» con su partido. Zaplana insistió en que el PP ha estado permanentemente intentando negociar y aceptando ofertas de negociación «si hubieran existido», y denunció que el trámite parlamentario que ofrecen es falso, ya que la ponencia del Congreso aceptó solamente las enmiendas del PSOE. Fuentes de Educación señalaron que el acuerdo con los centros religiosos es más factible que con las otras organizaciones. Cabe la hipótesis de que con algunos cambios en la ley y un aumento de las compensaciones económicas a los centros concertados, éstos terminen aceptando la LOE.