Los obispos destacan que la Constitución obliga al Estado a cooperar con la fe católica
La Iglesia, a la espera de negociar su nuevo modelo de financiación
Para la Conferencia Episcopal, el 0,52% que recibe de los impuestos es insuficiente

El portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino
La Conferencia Episcopal está a la espera del comienzo de las negociaciones con el Gobierno sobre el nuevo acuerdo para su financiación. Por este concepto, el Fondo Común Interdiocesano para 2006 prevé ingresar más de 144 millones de euros procedentes de las arcas públicas. El nuevo vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal, Fernando Giménez, afirmó en la jornada de ayer que espera que «en breve se inicie el proceso negociador» con el Gobierno. El actual sistema está en vigor desde 2000 y «a priori no hay ninguna fórmula para sustituirlo, porque es un acuerdo marco del que pueden salir muchas fórmulas». El 80% del dinero que el Estado da a la Iglesia proviene de la «libre contribución» de los ciudadanos a través de la casilla del IRPF, mientras que otro 15% forma parte del complemento que el Gobierno asigna anualmente en los Presupuestos Generales. Giménez explicó que descontando la inflación la Iglesia recibe del Estado un 10% menos que hace 14 años, mientras que la asignación del IRPF ha crecido en un 49%. «Hay que estudiar lo que aporta la Iglesia a la sociedad y establecer si ese marco vale», dijo. El experto asegura que el modelo actual es «bueno y adecuado», pero consideró «insuficiente» la asignación del 0,52% de los impuestos de los ciudadanos para financiar la Iglesia y apuntó «esta en contradicción con los Acuerdos Iglesia-Estado». Sin privilegio Para el portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, el compromiso de renegociar la fórmula de la aportación estatal «no es un privilegio para Iglesia Católica», dado que la Constitución «obliga a cooperar» con ella. Martínez Camino advirtió que no se puede incluir en el dinero que el Estado aporta a la Iglesia, los fondos destinados de los colegios concertados de titularidad religiosa, «dado que es un apoyo del Gobierno a la libertad de enseñanza y está dirigido a centros católicos y no católicos». Para 2006, la Conferencia Episcopal tiene presupuestados 144 millones de euros procedentes de las arcas públicas, que «no son nada escandalosos, sino una cantidad relativamente pequeña comparada con los 100 millones que recibió Cáritas el año pasado de los donativos, un dinero que ha salido de manos de personas normales y corrientes», según apuntó el responsable económico de los prelados. Durante la Asamblea Permanente de la Conferencia Episcopal, que concluyó ayer, fue aprobado el Fondo Común Interdiocesano, que cuenta con un presupuesto de 157 millones de euros para el año que viene. Las principales partidas serán las de gastos generales y de personal, con 116 millones de euros, las actividades pastorales con 14 millones y los 13 millones para abonar la Seguridad Social del clero. Por otra parte, el presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, envió una carta al papa Benedicto XVI en la que le invita a visitar España, con motivo del Encuentro Mundial de la Familia, en Valencia, en el mes de julio.