Un ballenero japonés colisiona contra un buque de Greenpeace

La imagen muestra el estado en que quedó el barco de Greenpeace
La persecución acabó en colisión. Después de dos semanas de hostigamiento a los barcos japoneses que se dedican a la caza de ballenas en el Antártico -con fines científicos, según Japón-, un ballenero embistió ayer a uno de los dos buques de Greenpeace, el Arctic Sunrise, que tratan de impedir la captura de cetáceos. La causa de la colisión no está muy clara y las dos partes se acusan recíprocamente de haber provocado el accidente. Según la versión de la organización ecologista, los hechos se produjeron cuando el ballenero Nisshin Maru se encontraba transfiriendo carne de ballena de sus bodegas a un buque de suministros, el Oriental Bluebird. Entonces, un grupo de activistas, a bordo de una lancha neumática, comenzaron a pintar las palabras «carne de balle-na del santuario» en el costado del Oriental Bluebird. El barco de Greenpeace se encontraba a más de un kilómetro de distancia cuando el ballenero Nisshin Mura se desenganchó del buque de suministro y enfiló hacia el Arctic Sunrise, golpeándolo en el lado de babor. «No hay palabras para describir este hecho. Nos han embestido deliberadamen-te, poniendo en serio peligro la seguridad de nuestro barco y las vidas de nuestra tripulación», dijo Shane Rattenbury, responsable de la expedición, quien aseguró que denunciará el hecho y que continuarán con la campaña contra la caza de ballenas. Por su parte, el director del instituto japonés de investigación de cetáceos, Hiroshi Hatanaka, culpó del hecho a Greenpeace, a la que instó a «cesar de una vez por todas su acciones peligrosas y criminales».