El modisto reclama que sea una plataforma para nuevos profesionales
Miró estrena sin grandes cambios la nueva Pasarela Barcelona
El diseñador apuesta por sacar adelante la iniciativa pese al recorte de subvenciones

El hombre visto por Miró y la modelo checa Eva Herzigova, más delgada
Pocos cambios, al menos estéticos y estructurales, se han visto en la nueva Pasarela Barcelona (PB), heredera de la Pasarela Gaudí, que ayer inauguró Antonio Miró con una colección de hombres en la que ha convertido a las americanas en el nuevo símbolo de la moda masculina. Miró, que ha reclamado que PB sea la plataforma de los diseñadores emergentes que quiere lanzar la Generalitat porque cree que la división que se ha hecho «es una tontería», ha explicado que la falta de tiempo le ha impedido diseñar una colección de mujer, y que tampoco irá este año a París porque le ha dedicado mucho tiempo a este nuevo proyecto de Pasarela y «en los malos momentos de Barcelona, me tengo que quedar». El diseñador ha asegurado que Pasarela Barcelona seguirá adelante y con rotundidad ha dicho que «esto se va a salvar» y que «no está mal lo que se ha hecho en solo 45 días», apostillando que el Salón Gaudí no murió sino que «ha sido una manipulación política». Ahora, que no hay tanto apoyo oficial, ha añadido, habrá que buscar dinero y soluciones, y más apoyos humanos. De su colección, inspirada en la danza, destacan las americanas de pata de gallo, de espiga y de cuadros, más bien cortas, y los pantalones anchos, y siempre distintos a las chaquetas ya que su consigna para los hombres ha sido «no te pongan un traje». La modelo invitada como reclamo de la firma y del certamen ha sido la checa Eva Herzigova, mucho más delgada que cuando se convirtió en la chica Wonderbra, y que visita Barcelona por segunda vez desde el pasado verano, cuando desfiló con Cargo Pignateli. Su anterior visita fue en febrero del 2004 para presentar la colección de Victorio y Lucchino. Los sevillanos han regresado a la Pasarela Cibeles.