A LA ÚLTIMA
Zapatero no serinde
EL PASADO martes, en un desayuno informativo, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, argumentó con contundencia contra el PP en casi todos los asuntos en conflicto, y defendió muy especialmente la estrategia antiterrorista del Gobierno, que considera la «más acertada» en las actuales circunstancias. Una estrategia que consiste esencialmente, dijo, en «perseguir y detener terroristas, aislarlos social y políticamente, debilitar su organización, conseguir que pasen un largo período sin matar y a continuación exigirles que declaren el abandono de la violencia si quieren dialogar sobre su reingreso en la sociedad». Y todo ello «sin que la democracia retroceda un solo paso ante los terroristas». En lógica consecuencia, rechazó con energía la acusación del PP de que «Zapatero, que hasta ahora lo único que ha hecho es detener terroristas por docenas, se ha rendido». Según Blanco, calificar la estrategia antiterrorista del Gobierno «como una rendición es, en el mejor de los casos, un episodio de ceguera voluntaria, y en el peor, una villanía». Y denunció el hecho de que en esa lucha en ningún momento hayan podido contar con el principal partido de la oposición. Me han parecido atinadas y oportunas estas aclaraciones de José Blanco, porque ha cuajado en la sociedad española la idea de que algo está ocurriendo en el ámbito de la lucha antiterrorista, pero no sabemos qué es, o no se nos cuenta debidamente. Lo cual, si no alimenta, tampoco desacredita los recelos que el PP airea como argumentos y que convierte en supuestas pruebas de esa «rendición» de Zapatero. José Blanco ha sido claro: ni una sola de las actuaciones para lograr el objetivo último -que es la paz- significará que la democracia retroceda un solo paso ante los terroristas. Ni uno. Y este mensaje diáfano no debería oscurecerse con otras manifestaciones crípticas, quizá bien intencionadas, pero a la postre generadoras de desconcierto. Porque si la estrategia antiterrorista es, sin dobleces, como el secretario de Organización del PSOE ha expuesto, el PP debería reconsiderar su actual desapego y dar un paso que haga posible la vuelta a la unidad en esa lucha. Porque Zapatero no se está rindiendo. Blanco dixit.