| Visto y oído |
¿Y a qué dedica el tiempo libre?

Jorge Revenga y Pedro García Trapiello, en un momento de la mesa redonda
A trabajar con papá Veintinueve niños y niñas, hijos de trabajadores de la Subdelegación del Gobierno y Unidades integradas, compartieron ayer unas horas de la jornada laboral con sus padres y madres en las dependencias de la Subdelegación del Gobierno. La iniciativa, coincidente con el inicio ayer de las vacaciones escolares de la Semana Santa, se enmarcaba dentro del Plan Concilia que el Gobierno ha aprobado para hacer compatible la vida laboral y familiar de los trabajadores de la Administración General del Estado y tiene como objetivo que los hijos conozcan el lugar y el entorno donde sus padres desarrollan su actividad laboral. Los veintinueve niños y niñas, con edades comprendidas entre tres y catorce años, recorrieron las dependencias administrativas y han visitado el archivo, los despachos principales y Protección Civil. Posteriormente, ocuparon la sala de reuniones de la Subdelegación del Gobierno para asistir a la proyección de una película infantil, reuniéndose con sus padres y madres al terminar la jornada. A charlar sobre la Semana Santa El Corte Inglés fue escenario el pasado jueves de una mesa redonda celebrada en la carpa dedicada a la Semana Santa, dispuesta en la terraza de la primera planta por el centro comercial. Protagonizaron el acto Pedro Trapiello, columnista de Diario de León, Jorge Revenga (miembro de la cofradía de El Silencio), Gonzalo Márquez (historiador), Antonio Trobajo (Vicario) y Jesús López Arenas (abogado y miembro de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús el Nazareno), bajo la coordinación de Manuel Carlos Cachafeiro (redactor jefe de El Mundo-La Crónica ). La charla versó en torno a diferentes aspectos relacionados con la propia actualidad de la Semana Santa . A comprar un corazón La Iglesia Ortodoxa y el Ministerio de Cultura y Cultos pujan por la custodia del corazón de la Reina María de Rumanía (1875-1938), considerado uno de los más fuertes símbolos de la monarquía rumana. El corazón de la Reina María se conservaba en un relicario adornado con 307 gemas en el palacio de Balcic (actualmente en Bulgaria), luego fue trasladado al Castillo Bran, cerca de Brasov hasta 1947, y ahora se encuentra depositado en el Museo de Historia de los Rumanos de Bucarest. Los sacerdotes de Bran, apoyados por políticos locales, solicitan que la reliquia vuelva al castillo.