Sus nidos pueden llegar a pesar varios cientos de kilos y tener un diámetro de dos metros
Una cruceta impide que las cigüeñas aniden en los tendidos eléctricos
Se han instalado, de forma experimental, en diversos puntos de la red rural de Zamora y Salamanca
Cada año mueren en España más de 25.000 aves electrocutadas o por colisiones contra los tendidos eléctricos convirtiéndose, junto al uso de cebos envenenados, en la primera causa de muerte no natural entre la avifauna. En Castilla y León, la compañía eléctrica Iberdrola viene instalando medidas de protección y disuasión que dificultan la construcción de nidos, llegando incluso a su traslado a ubicaciones próximas. Para evitar las colisiones y electrocución de las aves contra los tendidos se han colocado balizas señalizadoras fabricadas con cintas de neopreno que lanzan reflejos metálicos aumentando la visibilidad de los cables y evitando los choques, no sólo a las aves, también a las alas delta, helicópteros o avionetas. El elevado incremento poblacional que en los últimos años han experimentado las cigüeñas ha provocado que además de utilizar como soportes de sus nidos las tradicionales torres, espadañas, campanarios o copas de los árboles más grandes, busquen otras estructuras elevadas, como las torres de perfiles metálicos de las líneas de transporte eléctrico. Para paliar el peligro que supone la existencia de nidos de cigüeña sobre las torretas, que pueden llegar a pesar varios cientos de kilos y tener un diámetro de más de dos metros, Iberdrola ha comenzado a instalar un nuevo modelo de crucetas de sustentación de cables que impedirán que construyan sus nidos sobre los apoyos, lo que evitará su electrocución y los cortes de suministro que provocan. La estructura se ha instalado de forma experimental en algunos puntos de la red rural de Salamanca y Zamora y consiste en un nuevo diseño de cruceta metálica de sección tubular que cumpliendo todas las especificaciones técnicas necesarias dificulta la disposición y sujeción de toda la masa arbórea que utilizan las cigüeñas para confeccionar sus nidos. Según se afirma desde Iberdrola, la ubicación del nido sobre un apoyo de línea eléctrica comporta una seria amenaza para las cigüeñas, ya que además de poder electrocutarse durante la aproximación y salida del nido se añade el riesgo que corren durante la fase de construcción. Los nidos son conformados con ramas y palos frecuentemente húmedos y de longitud considerable, que al ser transportados con el pico, producen cortocircuitos al establecerse un contacto entre dos conductores, o bien, entre la estructura metálica de los apoyos y cualquiera de los cables portadores de energía. Futura normativa La mayoría de las especies de aves electrocutadas o que colisionan contra los tendidos eléctricos están en peligro de extinción y los planes de recuperación recogen desde hace años como medida urgente la remodelación de las torretas y la señalización de los cableados en las líneas más peligrosas. La colisión se registra sobretodo en las zonas de paso preferente para las aves, por ser acceso a lagunas, humedales o vertederos y tiene lugar principalmente en las horas del crepúsculo, aunque la presencia de niebla o lluvia aumentan la cantidad de incidentes. Existe un Real Decreto, pendiente de aprobación, que contempla poner en marcha líneas de ayudas para que las compañías eléctricas adopten medidas que reduzcan al mínimo estos accidentes, especialmente en los «puntos negros», la reparación de los tendidos más peligrosos o que los de nueva construcción pasen un estudio de impacto ambiental.