Diario de León

La Junta destina el 7,1% de la inversión a la política forestal, más del doble que la media española

Prevención y extinción, las claves para luchar contra los incendios

Cuadrillas, maquinaria y aeronaves constituyen una combinación efectiva

Publicado por
Miguel J. Tré - león
León

Creado:

Actualizado:

Con el fin de conocer los medios técnicos y humanos con los que cuenta el operativo de extinción de incendios forestales de Castilla y León, la Consejería de Medio Ambiente ha organizado en la localidad zamorana de Puebla de Sanabria la tercera edición (tras las celebradas en León y Ávila) de unas jornadas dirigidas a los profesionales de los medios de comunicación. Los participantes pudieron profundizar en la problemática de los incendios forestales, conocer las estrategias de prevención, revisar la organización y el funcionamiento del operativo de extinción y participar en una práctica de campo con fuego real. Durante la inauguración, el consejero de Medio Ambiente, Carlos Fernández Carriedo, afirmó que con estas jornadas se pretende que los ciudadanos de Castilla y León tengan la mejor información posible, transparente y objetiva en materia de incendios. Afirmó, además, que «la lucha contra incendios forestales es una prioridad para una comunidad eminentemente forestal como la nuestra, que integra prevención y extinción, lo que permite mayor rentabilidad y eficacia ya que las cuadrillas forestales trabajan durante todo el año limpiando los montes para reducir el combustible. Recordó que la Junta destina el 7,08% de sus inversiones a política de inversión forestal, muy por encima de la media española, que es del 3,4%». Carriedo adelantó, además, que la Consejería sigue apostando por la formación y que para este año están previstos cursos específicos destinados a los miembros del operativo de extinción en los que participarán más de 2.000 profesionales». Combatientes forestales En las jornadas se pudo comprobar cómo actúa ante un incendio el personal de las cuadrillas forestales. En la base aérea que la Consejería de Medio Ambiente tiene en la localidad zamorana de Rosinos, los que habitualmente se ocupan de apagar los incendios, se encargaron en esta ocasión de provocar un fuego controlado. A pesar de la humedad, el matorral empezó a arder con rapidez y entraron en acción en primer lugar las cuadrillas terrestres, los «combatientes forestales», como les gusta ser llamados, formados por un capataz y siete peones, provistos de su equipo de protección individual y herramientas como azadas, batefuegos o mochila de agua con capacidad de 20 litros. Un trabajo para el que hay que estar preparado físicamente y soportar altas temperaturas. Aunque su labor no sea valorada en muchas ocasiones, según explican los técnicos de la Consejería, «el fuego se apaga desde tierra, aunque los vecinos digan que si no hay helicópteros y aviones no hay medios de extinción. Los medios aéreos reducen la altura de las llamas, pero son las cuadrillas las que sofocan los incendios. Además, conocen la zona en la que actúan porque fuera de la época de incendios se dedican a limpiar el monte». En este sentido, Mariano Torre, director general del Medio Natural, recordó que «la combinación de prevención y extinción permite poder trabajar con personas y medios en condiciones especiales (cortafuegos, maquinaria, contrafuegos). Un gran incendio es difícil pararlo sólo con agua, las turbulencias impiden que actúen los medios aéreos y tampoco pueden volar de noche. Por eso es esencial el trabajo de las cuadrillas, que conocen el terreno». Las autobombas ayudan también a combatir el fuego. Se trata de vehículos todo terreno, con un depósito de 3.500 o 5.000 litros, que estos profesionales saben economizar y aprovechar al máximo porque en el monte no hay bocas de riego. Los retenes de maquinaria o «bulldozer» son de gran ayuda. Llevan una pala de 3,5 metros que puede actuar directamente sobre la línea de fuego, echando tierra sobre las llamas, o indirectamente abriendo franjas o líneas de defensa. En la parte posterior llevan unos rejones que suponen un elemento de seguridad para frenar la máquina en las pendientes. Con la cabina cerrada y aire acondicionado, pueden trabajar de noche y son capaces de apagar líneas de fuego de más de tres metros de altura.

tracking