Diario de León

Un sujetador antiarrugas

Una ginecóloga española inventa el Nightbra, un sostén que evita las arrugas del escote y reduce las molestias en las vértebras. Vende cien tops al día, la mayor parte por Internet

Elisa Fernández y su hija posan con una de las muestras del sostén que inventó la ginecóloga

Elisa Fernández y su hija posan con una de las muestras del sostén que inventó la ginecóloga

Publicado por
Pilar Vegas - redacción
León

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En la tarjeta de visita, Elisa Fernández aparece como ginecóloga y anatomopatóloga. Pero además es inventora. Y por si fuera poco, no hace ningún viaje sin meter en la maleta su invento, una especie de sujetador que deja los pechos sin cubrir y sirve para eliminar las arrugas que aparecen en el escote de las mujeres con la edad. «A los hombres les gustan mucho los pechos femeninos, pero la verdad es que son un rollo horrible», empieza explicando esta lucense que desde hace 33 años vive en Tenerife. Y ella misma fue la primera persona en probar su invento ya hace años. «Estaba harta de verme las arruguitas por las mañanas», dice. Y como por un aplastamiento de vértebras tenía que guardar reposo, se dedicó a pesar cómo podría evitar que la gravedad tirara de los senos y provocara las antiestéticas marcas. Conocer la anatomía de la mujer como ginecóloga y anatomopatóloga le ayudó a crear la idea. Y de la cama, pasó a la máquina de coser («uno de mis vicios, coso siempre que puedo», dice) y así confeccionó el primer Nightbra, el top que ahora se comercializa con este nombre. «De verdad, me lo puse y a la semana tenía menos arrugas», asegura. Pero además, le sorprendió que las molestias que sentía en las vértebras desde hacía más de 20 años eran menores. De esa forma, dice, empezó a perfeccionar el modelo para que sirviera para los dos fines. «Lo primero que me movió fue un tema estético, la verdad. Las mujeres somos presumidas», dice. Un juego de tensiones en el tejido elástico hace que los senos no tiendan a caer uno sobre otro durante la noche cuando la mujer cambia de postura. Además, los tirantes hacen que el peso descanse en las clavículas y no en los hombros, como los sujetadores normales, con lo que se consigue que la espalda repose. Su experiencia fue tan buena, dice, que empezó a coser para sus pacientes ginecológicas que también se quejaban de las arruguitas del escolte. «Hice un seguimiento en ellas durante dos años. Y gordas, flacas, con mucho o poco pecho me dicen que están encantadas», comenta. Elisa Fernández insiste en que no quita las marcas defini-tivamente porque «no es milagroso», sino que cuando deja de usarse durante un tiempo vuelven alguna. «Hay que usarlo cada noche. También es posible por el día, con camisa de cuello cerrado, pero es mejor en casa», recomienda. Ahora, con el diseño patentado, la empresa de su hija se encarga de la comercializa-ción del Nightbra tanto en su página web de Internet como en comercios de lencería. De momento, en Galicia sólo se vende en un establecimiento de Ferrol. «Como no somos Mango ni Berska, estamos buscando distribuidores, porque les extraña el modelo al ser totalmente novedoso», dice Elisa Gómez, la responsable de la firma que sobre todo tienen clientas a través de la red y especialmente en el País Vasco.

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