Lhotse (8.516 metros)
El momento clave ha llegado
El montañero leonés, acompañado de la expedición chilena, afronta hoy el asalto a la cima lleno de optimismo y prudencia Carta: ¡Ánimo, estamos co

CALLEJA
Después de tantos meses de espera y preparación, el momento de atacar la cumbre del Lhotse ha llegado. Alrededor de las cuatro de la mañana, los chilenos, los sherpas y yo abandonaremos el campo 4 y comenzaremos a ascender a través del difícil y peligroso corredor central hasta alcanzar los 8.516 metros de la cima. Mientras tanto, la impaciencia del paso definitivo queda patente en nuestros rostros. Yo intento tener la mente ocupada en otras cosas mientras repongo fuerzas dando buena cuenta de una lata de pimientos de mi pueblo, Fresno de la Vega, en la tienda de campaña. En el interior de ésta los dos sherpas que me acompañan y yo no nos desprendemos en ningún momento de nuestros arneses, que necesitan de tornillos de hielo para aferrarse a la pared (de aproximadamente 45 grados de inclinación). Mi estado físico continúa siendo bueno, lo que me da muchas esperanzas de completar con éxito mi objetivo. La consecución de este primer intento pasa porque las condiciones climatológicas permanezcan como hasta ahora, ya que no hace excesivo frío (unos -33 º C), aunque sí que el viento nos azota con mucha fuerza. Como ya os he mencionado en otras ocasiones, mi relación con la expedición chilena es excelente. Juntos hemos hecho bueno el lema de que la unión hace la fuerza, y unidos acometeremos el asalto a la cima de la manera más segura posible, ya que los últimos acontecimientos en la montaña nos han recordado la necesidad de ser prudentes. Para ello, desplegaremos una cueda fija a lo largo de toda la pared. En el día de ayer, uno de los dos montañeros checos, que pretendían ser los primeros en abrir la vía hacia la cumbre, falleció al despeñarse cuando se encontraba en el corredor, cercano a los 8.300 metros de altura. Tras acudir, de forma infructuosa, en su auxilio un cierto «mal rollo» nos ha invadido a todos. La idea de que el Lhotse se había cobrado una nueva víctima nos ha estremecido durante unos momentos. Los checos, uno de ellos con más de una decena ochomiles a su espalda, pecaron de osadía y de escasa prudencia, algo que a los chilenos y a mí no nos va a ocurrir. Mientras tanto, más abajo, el resto de expediciones (italianos , franceses, americanos...) aguardan a que abramos la vía, para poder ascender ellos más cómodamente. Bueno amigos, me despido de vosotros hasta la próxima crónica, esperando que en ella pueda relataros mis sensaciones en el momento de hacer cima. Calleja centra las miradas En León, a varios miles de kilómetros del Himalaya, los últimos pasos de Calleja están siendo seguidos con mucho interés por multitud de lectores. Entre ellos, especialmente, están las personas que acuden diariamente al centro de la Asociación de familiares de enfermos de Alzheimer. Ellos, que consumen con voracidad cada crónica, le envían al montañero todo su apoyo y cariño. Su interés es la pieza clave del taller de lectura que han desarrollado a través de sus relatos los terapeutas para mejorar su calidad de vida. ESCRIBE: