Cosas de aquí | Fiesta blanquiazul |
«¡A Segunda ooeé!...»
Ponferrada se echó a la calle para celebrar el ascenso de la Deportiva, con la fuente de la plaza Lazúrtegui desbordada de jóvenes aficionados empapados de euforia

Hasta las cáscaras de pipas que cubrían la moqueta del Toralín botaron con el gol de Fran. A cuatro minutos del final, el trallazo por la escuadra abría las puertas del ascenso a la Deportiva y el pabellón aún contuvo el aliento mientras el árbitro pintaba el final tras cinco minutos de tiempo añadido. Los aficionados más ansiosos se desparramaron entonces desde el Toralín hasta el centro para mojarse en la fuente de Lazúrtegui. Ponferrada se paró, el centro se convirtió en una romería blanquiazul. Y en todas las bocas, y hasta bien entrada la noche, un grito repetitivo; «¡a Segunda, ooéé, a Segunda eoeé!». Su eco tardará en apagarse.