Leyes en medio de la polémica
Por encima de las advertencias, y a pesar de que todas las leyes están justificadas con informes científicos, lo cierto es que no toda la población aprueba que sea el Gobierno quien controle las calorías. En esta ocasión, varios factores ponen en duda la autoridad de los legisladores. Por una parte, las asociaciones de consumidores aseguran que cierto tipo de medidas van en contra de las libertades civiles. Además, y según los sectores más críticos de las decisiones tomadas por el Gobierno de Estados Unidos, si bien una persona con problemas de tabaquismo puede dejar de fumar, resulta imposible que deje de alimentarse. Tampoco los restaurantes parecen contentos con las nuevas leyes y acusan a la administración de poco realista. Por ejemplo, en el caso de la información nutricional cuyo coste para el pequeño comerciante puede alcanzar los 1.500 dólares por menú. Enfermedades legisladas Desde el funcionariado público, los responsables de salud se defienden bajo la premisa de que cualquier enfermedad que influya en los impuestos debe ser legislada. Una idea más que justificada si se tiene en cuenta que cada vez son más los hospitales que crean alas especiales para las personas que sufren de sobrepeso. Entre las medidas especiales que requiere un paciente con sobrepeso se encuentran una habitación con puerta doble, una cama capaz de soportar más de 400 kilos y un sistema de anclaje al techo que lo pueda trasladar hasta el servicio. Además, los obesos desarrollan otras enfermedades que resultan muy graves para su salud.