Cosas de aquí y de allá | El Sáhara, muy cerca
Miradas en el desierto
El fotógrafo soriano César Sanz presenta hoy en la Casa de las Carnicerías de León una exposición que narra las condiciones en las que se desarrolla la vida cotidiana del pueblo saharaui
A los fotógrafos les encanta viajar a escenarios remotos, su mirada está harta de contemplar siempre los escenarios cotidianos en los que ya no encuentran motivos para enfocar sus objetivos. Por eso se van a Afganistán, Cuba, Bosnia, Perú¿ Pero los fotógrafos cargan sus cámaras con emociones y por eso cuando viajan no buscan sólo paisajes hermosos, sino personas que tengan algo que contar a través de su presencia, de sus gestos, de sus miradas. El fotógrafo soriano César Sanz Marcos se fue a los campos de refugiados saharauis en Argelia para encontrarse con unas gentes que viven de milagro, que luchan por su independencia, que sufren en el desierto africano por no doblegar su orgullo¿ y que hablan castellano, única herencia que su colonización les dejó. «En el verano de 2004 -dice César Sanz- me propuse hacer un reportaje sobre los niños saharauis que vienen a Soria dentro del programa Vacaciones en paz . La idea era realizar una exposición que ayudara a sensibilizar a la gente. Estaba lejos de imaginar lo que supondría tomar contacto con la realidad de este pueblo a través de mi cámara fotográfica». El artista retrató a los niños en su estudio, pero después «la asociación me invitó a unirme a ella en su visita anual a los campamentos de Tindouf. No lo dudé ni un instante. Ya me había enriquecido con la experiencia de realizar las fotografías en el estudio, pero salir al encuentro con su vida a través de un viaje me resultó mucho más atractivo». La primera impresión de César Sanz al llegar al desierto fue algo descorazonadora. «Sin embargo -explica-, como fotógrafo percibí que el campamento era un pequeño paraíso: expresiones humanas auténticas, miradas evocadoras, indumentarias genuinas, construcciones heterodoxas, formas geométricas inusuales, colores saturados¿ y la luz del desierto que modela en todo momento ese universo». Asegura el fotógrafo que éste no será su último viaje para compartir la vida con los saharauis. «Mi comunicación con el desierto, con el pueblo, tan sólo ha escrito uno de sus primeros capítulos. Deseo fervientemente volver a contemplar ese cielo protector, tan hermoso de noche. Pero lo deseo en libertad, en pleno Sáhara Occidental, sin muros que dividan familias y anhelos, sin guerras ni frustraciones». El resultado de este intenso viaje ha sido la exposición itinerante que hoy se inaugura en la Casa de las Carnicerías de Caja España bajo el título Una mirada al pueblo saharaui , en la que, a través de casi un centenar de fotografías, muestra cómo es la vida de este pueblo lejos de su tierra, en el árido y extremo desierto argelino.