Con 11.385 iglús, es la comunidad que tiene la mayor tasa de contenerización de España
El reciclaje de vidrio en Castilla y León ha experimentado un aumento del 15%
Es el mayor incremento registrado este año, sólo superado por Cantabria y Andalucía
Durante el primer semestre de este año, los españoles reciclaron un 11% más de residuos de envases de vidrio que en el mismo período del año anterior, depositándose en los contenedores 26.559 toneladas más, pasando de recuperar 240.137 toneladas entre enero y junio del año pasado, a 266.697 en el mismo periodo del año 2006. Así se indica desde Ecovidrio, la asociación sin ánimo de lucro encargada de gestionar el reciclado de los residuos de envases de vidrio en España, En Castilla y León, el reciclado de vidrio se incrementó en un 14,9%. Se trata del tercer mayor aumento de todas las comunidades autónomas, siendo sólo superada por Cantabria, con un incremento del 33,3%, y Andalucía, que aumentó el reciclado un 16,3%. Además, entre enero y junio los castellanos y leoneses recuperaron 15.959 toneladas de vidrio, frente a las 13.890 toneladas recicladas en el mismo periodo del pasado año. Este incremento de 2.069 toneladas también es uno de los más importantes registrados en nuestro país. Únicamente Cataluña, Andalucía, Madrid y la Comunidad Valenciana registraron aumentos absolutos en términos de toneladas superiores al de Castilla y León. En sensibilización ciudadana, con los datos del primer semestre, la lista sigue encabezada por el País Vasco, con 11,2 kilos por habitante, seguido de Navarra, con 10, La Rioja, con 9,3 y Cataluña, con 8,9. Cada castellano y leonés depositó en los contenedores 0,8 kilogramos de envases de vidrio más que en el primer semestre del año 2005, alcanzándose una media de 6,4 kilogramos reciclados por habitante. Esta cifra se sitúa por encima de la media nacional, que está en 6,1. Cantabria, Baleares y Aragón también superaron la media nacional. Ecovidrio sigue aumentando los contenedores de recogida para facilitar el reciclado a los ciudadanos. En el primer semestre se instalaron cerca de 5.000 contenedores nuevos, lo que eleva a 132.134 el número de iglús repartidos por el territorio nacional. Esto significa que España sigue mejorando el índice de contenerización nacional y disponiendo del mejor de Europa: un contenedor por cada 333 habitantes. Según ha afirmado el director general de Ecovidrio, Javier Puig de la Bellacasa «los datos reflejan mayor crecimiento y sensibilización pero aún debemos acercarnos más a la tasa que nos exige la legislación vigente y esto requiere un mayor esfuerzo por parte de todos». En cuanto a Castilla y León, se colocaron 331 nuevos iglús, lo que elevó el volumen de contenedores verdes a 11.385, cifra que nos coloca como la Comunidad con mejor tasa de España. Campaña de sensibilización Durante los últimos cuatro meses, la Consejería de Medio Ambiente y Ecovidrio pusieron en marcha una campaña de sensibilización para fomentar el reciclado de vidrio (botellas, tarros y frascos) entre los ciudadanos de la Comunidad. Esta iniciativa ha contado con una inversión cercana a 150.000 euros y ha integrado acciones en televisión, pases en radio e inserciones en periódicos, con el objetivo de alcanzar a todos los públicos. El consejero de Medio Ambiente, Carlos Fernández Carriedo, ha destacado la importancia de la puesta en marcha de esta campaña para contribuir a concienciar todavía más a los ciudadanos en la importancia de llevar los envases a los contenedores, así como sus beneficios para el medio ambiente. En este sentido, hay que recordar que todo el vidrio es aprovechable sin perder ninguna de sus cualidades y se puede reciclar al 100% de forma indefinida. Además, dadas las características del calcín (vidrio triturado) se necesita menor consumo de energía porque la temperatura de fusión a la que se somete es inferior a la necesaria si se utilizasen materias primas originales (arena, sosa, caliza). Al quemar menos combustible se reduce la contaminación atmosférica en un 20% y se evita el problema de los vertidos incontrolados. A título de ejemplo, con la energía que se ahorra en el reciclaje de un envase se podría mantener encendida una bombilla de 100 vatios durante cuatro horas.