Islandia defiende su derecho a cazar ballenas pese a las críticas
El aluvión de críticas de gobiernos, instituciones y organizaciones ecologistas no ha alterado la postura del gobierno islandés, que se mantiene firme en su decisión de romper con 20 años de moratoria de la captura comercial de ballenas en sus aguas territoriales. Mientras arreciaban las condenas de Alemania, Gran Bretaña y Australia o la Comisión Europea, el ministro de Pesca islandés, Einar Kristinn Gudfinnsson, se fotografiaba sonriente el domingo junto al primer ejemplar de rorcual común capturado por los balleneros. Reikiavik justifica su decisión de permitir la «captura sostenible» de 30 ejemplares de rorcual aliblanco y nueve de rorcual común hasta el 31 de agosto del 2007, por su escaso impacto ecológico.