Al parecer, la causa de la tragedia fueron los equipajes que suelen portar consigo los peregrinos durante la último día del ritual.
Algunas personas perdieron las maletas por el camino y cuando se agacharon a recogerlas fueron arrollados por los que venían detrás.
La tragedia ocurrió en el denominado puente de Yamarat, que da acceso a las columnas que representan al diablo en la localidad de Mina, pegada a La Meca.
Se trata de una zona muy peligrosa que el Gobierno saudí tiene previsto ensanchar el próximo año para evitar este tipo de accidentes.
En 1990, más de 1.400 peregrinos murieron en una estampida similar y en el 2004 un total de 244 personas fallecieron durante este rito, el más peligroso de la peregrinación.