Una menor y su novio gitano de 16 años se fugan por el rechazo familiar
Natalia Santos Pérez, de 17 años, y su novio, de 16, siguen huidos desde el pasado sábado. Pusieron tierra por medio porque al padre de la chica no le gustaba la relación, de ahí que los mozos decidieran fugarse y vivir su idilio lejos de quienes no los comprenden. Ella es de la parroquia coruñesa de Anceis y él, de Sada, localidad en que se les perdió la pista. Cinco días después de la huida, el padre de la menor, Eduardo Santos, lanza una luminosa bengala: «Natalia, vuelve a casa y dialogaremos. Si antes me oponía a vuestra relación, ahora estoy dis-puesto a hablar». Desde la noche de Reyes El padre de Natalia está hundido. Pegado al teléfono, recuerda cómo la joven se fue de casa. Fue el día de Reyes, que coincidió con su 17 cumpleaños. Le había pedido a los padres que la dejasen ir a celebrarlo a Sada, junto a su novio y unas amigas. Antes de salir le dijo al padre que la fuera a buscar a las diez de la noche a la salida de la discoteca. Y allí estaba él, puntual. Pero la hija no. Ni nadie que le diese razón alguna de su paradero. Pasaron las horas y la angustia crecía. El hombre no podía creerse que su hija tomara la determinación de fugarse. Estaba convencido de que Natalia no lo tenía planeado, pues en casa dejó más de 50 euros, el cargador del móvil y las pinturas. Pero el tiempo le quitó la razón. El padre cree a pies juntillas que los jóvenes tomaron la decisión de huir ese mismo sábado. ¿Los motivos? El rechazo de la familia de Natalia a la relación. El padre explica que se conocieron durante el verano pasado. «Antes mi hija apenas salía, ni se le sabía novio alguno, pero a raíz de conocer a este chico comenzó a descuidar los estudios -cursa ESO en el colegio David Buján, de Cambre- y a salir mucho», explica el padre. pesar de estar dispuesto a aceptar la relación y a dialogar con los jóvenes, al hombre le preocupa el cambio que percibió en su hija desde que conoció al muchacho, de etnia gitana. Sospecha que fue él quien la apartó de los estudios, de ahí que en las últimas semanas discutiera con ella más de la cuenta. Hoy se arrepiente. Sólo quiere que vuelva.