Cosas de aquí | «Leoneses, no emigréis»
Los trepidantes años ochenta
La entrega de mañana de la «Historia de la música moderna en León» se dedica a gentes como Deicidas, Why? o Fundición Odessa, toda una «olla a presión» sonora

Ildamar cultivó el incipiente Ská que habían traído los Cardiacos
La década de los ochenta en España fue, a todos los efectos, una década de cambios profundos, muy sorprendentes, revolucionarios en lo social, punzantemente intensos en lo político; la democracia acolchaba cada vez más el duro asiento que le había dejado el régimen anterior, y todo se aceleraba y giraba como un torbellino. También en lo musical, sobre todo en lo musical. ¿Resplandor o espejismo? (La eclosión de los ochenta (I) es el título del séptimo fascículo y cedé que el Diario entrega mañana dentro de su gran colección La historia de la música moderna en León , como siempre, al precio es de 3,95 euros. Tras ofrecer un panorama general de la situación política y creativa a nivel internacional, la entrega pasa a analizar aquel León que en lo administrativo se resistía a creer que no iba a formar una comunidad autónoma propia y en lo musical venía marcado, paradójicamente, por aquel multiforme festival llamado Estival, creado por una incipiente Junta para ocho localidades leonesas (un espejismo de descentralización que poco duró). Tras este análisis se habla del jazz leonés: desde la desaparición de aquella banda de dulce nombre, Almacén de Caramelos, hasta Colectivo 1 o El Combo de Sara, e inolvidables sesiones en el CCAN, Rosales, La Dulzaina, el Hula-Hula... Después llega la artillería pesada de la época: La Fuga; Fundición Odessa ( Oye tú, ¿qué pasa aquí? ); Los Patógenos, el primer «supergrupo» leonés; Deicidas; el Femenino Singular de Ana de Andrés; los revolucionarios astorganos Why?; Europa; Ildamar; Jaque; Mayalín... la mayoría, con canciones impagables en el cedé que se adjunta.