Clos anuncia que se regulará la televisión a través del móvil
Los operadores de televisión en movilidad sólo necesitarán de «simples autorizaciones administrativas», anunció el ministro de Industria, Joan Clos, en el acto inaugural del congreso mundial 3GSM, que convoca en Barcelona, a lo largo de cuatro jornadas, a los dirigentes de las principales compañías de telefonía celular y a 60.000 profesionales interesados en los futuros desarrollos del sector. La televisión en el móvil es objetivo de las operadoras, pero también el de otros agentes como los radiodifusores y promotores de televisión. El espectro tiene capacidades limitadas, porque el multiplex dispone de unos 18 canales, y proporciona condiciones para el acceso de 3 a 4 participantes, como máximo. Las operadoras de móviles son las primeras interesadas y defienden su participación asegurando que tienen mayor capacidad de llegar al cliente final y de impulsar el servicio. El ministro Joan Clos anticipó que, si bien la regulación de la televisión en movilidad se ha incorporado al borrador del anteproyecto de ley de Impulso a la Sociedad de la Información -ahora sometido al informe del Consejo de Estado-, se va a abrir un periodo de información pública para que los ciudadanos puedan opinar sobre el mecanismo previsto para el uso del multiplex sobre el que se transmitirá esta nueva modalidad de televisión. Control de las radiaciones Por otra parte, el responsable de Industria adelantó que en determinados puntos de interés (hospitales, escuelas, vías urbanas) se van a instalar sistemas de medida y seguimiento permanente de las emisiones radioeléctricas. que producen las infraestructuras de red de los móviles, más conocidas como antenas. Cuando el mecanismo esté en funcionamiento -ahora se ha llevado a cabo una experiencia piloto- los datos se darán a conocer a través de una página web. En esta línea el Fondo Nacional Suizo para la Investigación (FNS) anunció ayer que estudiará los posibles riesgos que el uso del teléfono móvil pueda generar en la salud de las personas, según señaló esta entidad mediante un comunicado. Con un presupuesto de 5 millones de francos (3,08 millones de euros), la investigación, que durará cuatro años, comprende once proyectos diferentes para estudiar el impacto en la salud de los campos magnéticos que generan los aparatos electrónicos, principalmente los teléfonos móviles.